Vista área del polígono Juan Carlos I de Almussafes.

El reciente anuncio de un despido masivo por parte de la multinacional automotriz Ford en su planta de Almussafes ha sacudido a la industria. El Expediente de Regulación de Empleo (ERE) afectará a 1.622 trabajadores, un golpe severo no sólo para la factoría valenciana sino también para todas las empresas auxiliares cuyo negocio está vinculado, en mayor o menor medida, a la firma del óvalo. Esta decisión es el resultado de una disminución en la producción de la factoría que ha perdido recientemente la furgoneta Transit y que verá reducida también la fabricación de motores.

La repercusión de los despidos

Los sindicatos UGT y Comisiones Obreras han afirmado que no esperan una repercusión en términos de más despidos en el parque de proveedores. La razón no es que el impacto de este alto volumen de recortes sea menor. Por el contrario, la realidad es que buena parte de los ajustes de plantilla en las empresas auxiliares ya se han realizado en los últimos tiempos.

El contexto del sector

«Esas salidas ya se han producido. No han podido aguantar como Ford,» declaró Daniel Argente, secretario general de la Federación de Industria de UGT-PV. Este sindicalista, junto con su homólogo en CC OO-PV, Juan José Picazo, no ven ajustes significativos en el futuro inmediato. Sin embargo, ambos han advertido de posibles golpes importantes en el horizonte lejano.

El futuro, más complicado

Mirando hacia el futuro, Ford tendrá que comenzar a decidir cuáles serán las empresas que proporcionarán las piezas para la fabricación del coche multienergía y global confirmado para Almussafes a partir de 2027. Existe la posibilidad de que las empresas que no sean seleccionadas podrían enfrentarse a despidos masivos o incluso cierres definitivos.

Picazo puso el foco no solo en el contexto que afrontará la industria auxiliar sino también la propia planta, con la dura travesía que le espera hasta ese nuevo coche. «Lo grave de la situación de Ford es que hay nuevos despidos y no hay previsión de más carga de trabajo hasta 2027», advirtió.

Desde AVIA, el clúster que agrupa a las empresas del sector en la autonomía, se especificó que seguirán trabajando en «apoyar a las empresas del sector auxiliar en la transición hasta la llegada del nuevo modelo» y en «facilitar que el sector esté preparado ante los nuevos retos».

La petición por parte del Consell y de la patronal CEV para que el Gobierno apruebe el Mecanismo RED en Ford recibió un rechazo por parte del Ministerio de Trabajo. La vicepresidenta segunda criticó un ERE «que afecta a más de mil trabajadores y trabajadoras, con una empresa que tiene beneficios elocuentes».

El presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), Vicente Boluda, aseguró que «nunca» le van a parecer positivos los ERE en las firmas implantadas en la Comunitat pero añadió que «la empresa sabe lo que hace».

Por Daniel