La inflación repunta al 4,9% en septiembre impulsada por los carburantes

El IPC alcanza su nivel más alto desde febrero de 2023

El Índice de Precios de Consumo (IPC) se situó en septiembre en el 4,9%, seis décimas por encima del dato registrado en agosto y en su nivel más elevado desde febrero de 2023, según el avance publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El incremento llega en el octavo mes de conflicto en Oriente Medio y está marcado por el encarecimiento de la energía.

El principal factor del repunte fue la subida de los carburantes y de los lubricantes para vehículos profesionales. Los productos energéticos se encarecieron un 21,6% en septiembre, pese a las subvenciones al gasóleo.

El vicepresidente del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, señaló tras el Consejo de Ministros que aproximadamente dos puntos de la tasa de inflación responden a la evolución de los precios energéticos.

Las medidas públicas amortiguan el impacto

Según Cuerpo, el paquete de actuaciones desplegado por el Ejecutivo para reducir los efectos de la crisis ha contenido cerca del 50% del aumento de los precios desde su entrada en vigor. Sin las ayudas a los combustibles, la inflación habría superado el 7%, de acuerdo con el ministro.

El Gobierno reactivó en septiembre la ayuda de 20 céntimos por litro de diésel. Además, el Consejo de Ministros aprobó el tercer paquete de medidas anticrisis, que contempla la prórroga de las subvenciones a los combustibles, incluida la gasolina, reducciones fiscales en la factura energética de los hogares y apoyos específicos para los sectores más perjudicados.

Fuentes del Ministerio de Economía indicaron que el respaldo al campo y al transporte contribuye a evitar que el impacto energético se traslade al resto de precios, los denominados efectos de segunda ronda. Cuerpo sostuvo que las medidas están proporcionando alivio.

Oriente Medio, Ormuz y la presión sobre el gas

La prolongación del conflicto en Oriente Medio ha derivado en una crisis inflacionaria que afecta a buena parte del mundo y ha llevado a los organismos internacionales a revisar al alza sus previsiones de precios. El cierre prolongado del estrecho de Ormuz, unido a la presión sobre las refinerías rusas por el conflicto de Ucrania, que se extiende ya durante más de cuatro años, también está elevando la tensión en el mercado del gas ante un invierno que se prevé complejo para numerosos hogares europeos.

Para España, Funcas ya contemplaba como escenario principal una inflación del 4,9% en septiembre y prevé que el avance de los precios permanezca por encima del 4% durante el resto del año.

Los alimentos y la inflación subyacente también suben

La inflación subyacente, que excluye los productos energéticos y los alimentos no elaborados, aumentó dos décimas en septiembre, hasta el 3,1%. Por su parte, los alimentos no elaborados registraron un incremento del 5,8%, una evolución que apunta a posibles señales de traslado de los mayores costes energéticos a la cesta de la compra.

El ministro de Economía reconoció que, como ya ocurrió durante el conflicto en Ucrania, el encarecimiento de la energía suele acabar repercutiendo en los precios de los alimentos.

El INE también atribuye una parte del incremento del IPC, aunque menor que la correspondiente a las gasolinas, a los paquetes turísticos, cuyos precios descendieron menos este septiembre que en el mismo mes del año anterior. Los servicios elevaron sus precios un 3,9%, por debajo de los alimentos y los carburantes.

El organismo estadístico publicará los datos definitivos del IPC de septiembre el próximo 14 de octubre, cuando se conocerá con mayor detalle qué productos de la cesta de la compra impulsaron la subida de los precios.