Intervenidas 4.855 plantas en la Serranía Baja de Cuenca
La Policía Nacional ha desmantelado dos plantaciones de marihuana situadas en zonas montañosas de difícil acceso de la Serranía Baja de Cuenca. En el operativo se han intervenido un total de 4.855 plantas de cannabis sativa.
Uno de los cultivos fue localizado en el término municipal de Arguisuelas, que cuenta con 127 habitantes. El segundo se encontraba entre los municipios de Cardenete y Villar del Humo, que suman conjuntamente cerca de 600 vecinos.
Campamentos elevados y vigilancia de los accesos
Las investigaciones apuntan a un cambio en la operativa de las organizaciones dedicadas al cultivo y tráfico de cannabis. Frente al uso habitual de viviendas unifamiliares alquiladas en pequeños municipios, los grupos estarían optando por instalar los cultivos en enclaves de montaña próximos a pueblos prácticamente deshabitados y a ríos, con el fin de facilitar el riego.
Las dos plantaciones disponían de infraestructura para conservar los cultivos y controlar las entradas a la zona. Entre otros elementos, contaban con áreas de acampada en puntos elevados, desde las que podían vigilar las plantaciones y detectar la presencia de personas en los alrededores.
Además, se sospecha que empleaban métodos de caza prohibidos para alimentarse sin tener que desplazarse a los pueblos. En una de las plantaciones, los agentes hallaron una cierva que había sido abatida pocas horas antes de la actuación policial.
Riego desde los ríos Guadazaón y Cabriel
Los responsables habían instalado sistemas de riego mediante balsas de almacenamiento de agua. En la plantación de Arguisuelas, el suministro procedía del río Guadazaón. Por su parte, el cultivo ubicado entre Cardenete y Villar del Humo utilizaba agua del río Cabriel.
Posteriormente, el agua era tratada con fertilizantes para favorecer el desarrollo de las plantas.
Un detenido y dos personas identificadas
Como resultado de la operación, una persona ha sido detenida y otras dos han sido identificadas por su presunta vinculación con las plantaciones. Al arrestado y a los investigados se les atribuyen presuntos delitos de tráfico de drogas, pertenencia a grupo criminal y delito contra el medio ambiente, al haber ocupado terrenos de dominio público próximos a las riberas de los ríos.
Según las estimaciones de la Policía Nacional, la organización podría haber obtenido alrededor de 4,5 millones de euros con la producción de los dos cultivos descubiertos. La investigación permanece abierta y no se descartan nuevas detenciones.
