El sector bancario español ha alcanzado un nuevo máximo histórico de beneficio, con unas ganancias de 30.954 millones de euros en 2023, un 29,7% más que en 2022, y superando los 30.640 millones de euros del récord previo establecido en 2007. Según el Banco de España, esta cima fue alcanzada gracias al incremento de los tipos de interés oficiales empleados por los bancos centrales para combatir la alta inflación.
Los beneficios de 2023 se vieron menguados en 1.263 millones de euros por el ‘impuesto’ a la banca impulsado por el Gobierno. Si se toma en cuenta la inflación, estas ganancias son las cuartas más altas de la historia, solo superadas por las de 2007, 2006 y 2008. Sin embargo, estos años son difíciles de comparar debido a que estaban fuertemente influenciados por la burbuja inmobiliaria y ocultaban las cuantiosas pérdidas que surgieron en los años posteriores, provocando la mayor crisis bancaria en la historia moderna de España.
Uno de los aspectos destacables de la situación actual del sector bancario es que, a pesar de haber alcanzado un nivel de beneficios similar al de 2007, los bancos ahora manejan muchos más activos (4,1 billones frente a los 3,3 billones de 2007) y tienen más patrimonio neto (271.020 millones frente a 208.321 millones). Esto significa que su rentabilidad sobre activos (0,8%) y sobre capital (12,4%, que sería del 12,9% sin el impuesto a la banca) fue notablemente inferior a la del pico de la burbuja (1,05% y 19,9%). En resumen, la banca es ahora un sector más seguro y menos rentable que entonces.
A pesar de esta disminución en la rentabilidad, la mejora del beneficio de los últimos tres años ha hecho que, por primera vez en mucho tiempo, la rentabilidad sobre capital del sector ya esté por encima del coste de dicho capital a ojos del Banco de España (9% el pasado diciembre). Esta variable es crucial ya que mide teóricamente la capacidad de las entidades para captar capital externo en caso de necesidad, y por tanto, financiar la actividad económica vía créditos a empresas y familias.
Otro cambio importante desde el pico de la burbuja es el aumento de la importancia del negocio internacional para la banca española. En 2007, los bancos obtuvieron en España el 81,9% de su beneficio total, mientras que en 2023 esta cifra bajó al 78,6%. Este cambio se debe en parte al fuerte aumento del beneficio en México y la mejora en Reino Unido y Turquía, que permitieron compensar las caídas en Brasil y Estados Unidos.
Según el último informe de estabilidad financiera del Banco de España, el incremento del 22,4% del margen de intereses (diferencia entre los intereses cobrados por el crédito y pagados por los depósitos) y el aumento de las comisiones (2,2%) jugaron un papel crucial en la mejora del beneficio de los bancos en 2023. Sin embargo, el Banco de España ha lamentado que «a pesar de la elevada rentabilidad registrada en 2023, el sector bancario no ha registrado un aumento significativo de su solvencia».
Su ratio de capital se mantuvo prácticamente estable el año pasado en el 13,2%, con lo que la distancia con la media comunitaria se ha ensanchado hasta los 3,3 puntos porcentuales. «En un entorno donde la incertidumbre permanece alta, sigue vigente la recomendación a las entidades de que dediquen una parte de la mejora presente de su rentabilidad a reforzar, a través de sus políticas de provisiones y capital, su capacidad de absorber pérdidas futura», ha insistido el Banco de España.
