El euríbor a doce meses ha vuelto a situarse por encima del 3%, incrementando la presión sobre el mercado hipotecario en un contexto marcado por el encarecimiento de los precios. El índice cerrará septiembre con una media provisional del 3,243%, frente al 2,954% registrado en agosto y al 2,172% de hace un año.
En la última jornada del mes, el indicador alcanzó el 3,362%, una cota que no se veía desde el verano de 2024. Esta evolución repercute especialmente en los titulares de préstamos a tipo variable que deben revisar sus cuotas.
Más de 1.000 euros adicionales al año en una hipoteca variable
Según los cálculos de Roams, una hipoteca de 150.000 euros, contratada a 25 años y con un diferencial del 1% sobre el euríbor, pasaría de una cuota aproximada de 725 euros mensuales a otra de alrededor de 809 euros si la revisión anual se efectúa con los niveles actuales del índice.
Esto supone un aumento cercano a los 84 euros al mes y superior a los 1.000 euros al año. Las estimaciones menos conservadoras de Kelisto elevan el impacto hasta los 102 euros mensuales, equivalentes a 1.230 euros anuales.
Para quienes actualizan el préstamo cada seis meses, la subida es más moderada porque una parte del incremento ya se incorporó en la revisión anterior. En el supuesto planteado por este comparador, una cuota de unos 756 euros superaría los 811 euros: casi 55 euros más al mes y unos 329 euros adicionales durante el semestre.
La energía y la inflación cambian las expectativas del mercado
El repunte de septiembre se produce después de que el Banco Central Europeo (BCE) elevara los tipos de interés en 25 puntos básicos. La inflación impulsada por los precios energéticos, vinculada a la guerra en Irán, ha modificado el escenario que meses atrás apuntaba a una relajación monetaria gradual.
«Con la facilidad de depósito en el 2,50% y el euríbor a doce meses alrededor del 3,3%, el mercado está incorporando ya un endurecimiento monetario considerable durante los próximos doce meses», explica Pablo Vega, experto en finanzas de Roams.
El mercado adelanta en los precios la posibilidad de que el BCE mantenga los tipos elevados durante un periodo más prolongado, sin esperar a cada decisión del organismo presidido por Christine Lagarde. La próxima reunión del BCE se celebrará el 29 de octubre. En su último encuentro, Lagarde no avanzó nuevas medidas, por lo que los datos de inflación y actividad serán determinantes para las expectativas.
Consecuencias para hipotecas fijas, mixtas y nueva financiación
Las personas con una hipoteca fija no verán modificada su mensualidad mientras se mantenga el periodo pactado. Sin embargo, el nuevo contexto también puede afectar a quienes buscan financiación o necesitan renegociar sus condiciones.
«Si esta situación se mantiene, el euríbor podría seguir elevado durante los próximos meses y las condiciones de financiación hipotecaria podrían endurecerse», señala Víctor López, portavoz del comparador y bróker hipotecario de Rastreator.
Las hipotecas mixtas se encuentran en una situación intermedia: el tramo inicial a tipo fijo protege al cliente durante su vigencia, aunque posteriormente el préstamo queda expuesto a la evolución del euríbor conforme a las condiciones contratadas.
Previsiones para los próximos meses
La evolución del euríbor dependerá de los precios energéticos y del contexto geopolítico. Miquel Riera, analista hipotecario de HelpMyCash, plantea escenarios distintos según el efecto de estas variables sobre el petróleo y la inflación.
«Aquellos que tengan una hipoteca variable con revisión en los próximos meses deben calcular si podrán pagar la cuota con un euríbor a más del 3% o incluso del 3,5%», advierte Riera.
Si las tensiones energéticas se moderan, HelpMyCash contempla que el indicador pueda corregirse hasta el 2,8% al cierre del año. En cambio, si aumentan las presiones inflacionistas y se producen nuevas subidas de tipos, el euríbor podría terminar 2026 cerca del 3,5% o incluso por encima de ese nivel.
