El pasado noviembre de 2022, la población mundial alcanzó una cifra récord de 8.000 millones de habitantes. No obstante, diversos estudios anuncian un descenso progresivo a partir de ahora. Según una nueva investigación, este declive será notable para 2050 y para 2100, el 97% de los países registrarán más defunciones que nacimientos.
La Universidad de Washington, en un estudio publicado en la revista The Lancet, revela un declive demográfico en los próximos años. Para mediados de siglo, 155 de los 204 países existentes tendrán tasas de fertilidad tan bajas que no podrán mantener sus niveles de población actuales. Este porcentaje aumentará a fines de siglo, afectando a 198 de los 204 países del mundo. A partir de entonces, únicamente Samoa, Tonga, Somalia, Níger, Chad y Tayikistán experimentarán un crecimiento poblacional.
El declive en las tasas de fecundidad se atribuye a una mayor educación de la mujer en los países asiáticos y africanos, así como a una expansión de los métodos anticonceptivos en estas regiones, que tradicionalmente han tenido bajos niveles de alfabetización.
España, por ejemplo, es uno de los países donde la población disminuirá más rápidamente. Según la investigación de The Lancet, en 1950, España tenía una tasa de fecundidad de 2,47 hijos por mujer, que descendió a 2,13 en 1980 y a solo 1,26 en 2021. La proyección del estudio para España en 2100 es una tasa de 1,11, lo que hace insostenible el mantenimiento de la población debido a un exceso de muertes sobre los nacimientos. El nivel de reemplazo es de 2,1 hijos por mujer; una cifra inferior indica una disminución de la población.
La realidad en España ya refleja este pronóstico, pues el país ha registrado más muertes que nacimientos durante siete años consecutivos, según el Instituto Nacional de Estadística.
Este cambio demográfico tendrá un impacto significativo en la economía mundial y el equilibrio internacional de poder. Según la investigadora Natalia Bhattacharjee, la nueva situación requerirá una reorganización de las sociedades.
Aunque muchos países entrarán en una fase de envejecimiento y despoblación, otros continuarán experimentando un ‘baby boom’. Sin embargo, esta tendencia se suavizará con el tiempo, hasta que en 2100 solo queden seis países (de poca relevancia) con un aumento de población.
Para los países donde la población sigue aumentando, el estudio sugiere acelerar el acceso a los anticonceptivos y extender la educación femenina. Sin embargo, ante el descenso global previsto en la fecundidad, los investigadores aconsejan a los gobiernos implementar ayudas e incentivos a la natalidad.
Esta no es la primera investigación que revela un cambio inminente en la curva demográfica mundial. Hace dos años, la revista The Lancet publicó otro estudio que predijo que España perderá la mitad de sus habitantes en 2100, disminuyendo de los 46 millones actuales a solo 23 millones.
En resumen, la población mundial probablemente alcanzará un máximo de 9.700 millones en 2064 y luego disminuirá a unos 8.800 millones para finales de siglo, a medida que las mujeres tengan un mejor acceso a la educación y la anticoncepción. Este cambio demográfico puede ser beneficioso para el medio ambiente al reducir la presión sobre numerosos ecosistemas, pero también plantea desafíos como la escasez de mano de obra, la atención sanitaria y la financiación de las pensiones.
Estudio de referencia: https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(24)00550-6/fulltext
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