El lunes pasado, una aldea en el centro de Malí sufrió un ataque aterrador que dejó más de veinte civiles muertos. El ataque ha sido atribuido a yihadistas activos en la región, según anunciaron funcionarios locales. La aldea de Djiguibombo, ubicada a varias decenas de kilómetros de la localidad de Bandiagara, fue el escenario de esta masacre.
«Al menos 21 civiles fueron asesinados», dijo un representante de la autoridad provincial en una declaración pública el miércoles. La organización terrorista responsable de este ataque, según él, es el Frente de Liberación del Macina, el fundador del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM). Esta es una rama de Al Qaeda que ha estado operando en Malí durante bastante tiempo.
El miércoles por la noche, otro funcionario provincial confirmó que unas veinte personas habían muerto en el ataque. Explicó que la situación de seguridad en la región impidió que las autoridades se desplazaran al lugar de los hechos de inmediato. Sin embargo, un representante de la juventud local aseguró que el Ejército llegó más tarde.
Violencia en un día de celebración
Este ataque violento ocurrió el lunes por la tarde durante una boda. Sin embargo, la cifra de fallecidos aún no es definitiva debido al caos que se generó después de la destrucción del pueblo. Este pueblo es de mayoría dogón, según ha confirmado la emisora Radio France International (RFI) después de hablar con varias fuentes locales.
Los ciudadanos locales han confirmado que hay personas desaparecidas. Además, los asaltantes quemaron las casas, los graneros y el centro de salud. También se llevaron todo el ganado. Después de atacar Djiguibombo, los asaltantes se dirigieron al cercano pueblo de Sokorokanda, donde mataron a otras dos personas.
Este es solo el último incidente letal en Malí, un país empobrecido situado en la región del Sahel. Malí ha estado sumido en una crisis múltiple desde que estallaron insurrecciones independentistas y yihadistas en el norte del país en 2012.
El centro de Malí ha sido uno de los principales focos de esta violencia. La violencia ha dejado miles de muertos y cientos de miles de desplazados.
Ataques cada vez más letales
El JNIM es conocido por llevar a cabo este tipo de acciones en la región. Estos ataques suelen aumentar durante la estación de lluvias, que comienza en junio y termina en septiembre. Los ataques son especialmente violentos contra aquellas poblaciones que se niegan a aceptar las demandas de los yihadistas. Estas poblaciones suelen albergar puestos de cazadores dozo, que a menudo actúan como grupos de autodefensa.
Según el Instituto para el Estudio de la Guerra, el JNIM está llevando a cabo ataques cada vez más letales contra civiles en todo Burkina Faso. El objetivo de estos ataques es probablemente consolidar sus zonas de apoyo. El creciente número de víctimas de las ofensivas de la organización está debilitando a la ya asediada junta burkinesa. Esto está aumentando el riesgo de un golpe de Estado, lo que preocupa a las fuerzas de seguridad y crea oportunidades adicionales para los insurgentes.
