La luz de una estrella brilló con todo su fulgor en la reciente etapa de la Volta, un evento que ha marcado un antes y un después en la historia del ciclismo. Tadej Pogacar, un prodigio del pedaleo, demostró nuevamente su habilidad y destreza al conquistar con gran honor una de las etapas más desafiantes de la ronda catalana, que se puede considerar como la mejor de las últimas cuatro décadas.
La etapa se desarrolló en una cumbre llamada Pradell, un terreno desafiante que se presentó como un escenario imponente y desafiante. De hecho, su presencia en la competencia lo ha convertido en una joya del ciclismo, elevando su estatura a la de un mito en este deporte.
La etapa fue mucho más que una simple carrera, fue un sueño dulce para los participantes y espectadores por igual. La emoción era palpable, con los ciclistas emprendiendo el ascenso por la increíble rampa de cemento de Pradell, un tramo de 400 metros con pendientes del 23%. El público, que se alineaba a lo largo de la ruta, gritaba hasta quedarse sin voz, creando un ambiente que se podía sentir incluso en Madrid y París.
El director de la Grande Boucle, Christian Prudhomme, pudo disfrutar de la emoción desde su casa, gracias a que se logró convencer a ASO, la productora de las imágenes, para retransmitir la subida. Prudhomme seguramente notó la extraordinaria naturaleza de Pradell, un lugar que seguramente será el escenario de la Vuelta en un futuro no muy lejano.
La ascensión fue tan dura que apenas 12 corredores lograron llegar a la cima de Pradell con 60 kilómetros a la vista. Estos corredores, los mejores de la general, pasaron por la cumbre con Marc Soler en la primera posición.
La victoria de Pogacar en esta etapa fue algo extraordinario, una palabra que sin duda define a la perfección la etapa. La salida de Berga recordó a cualquier inicio de etapa en el Tour, con una multitud tan grande que si la ronda francesa hubiera llegado a la capital del Berguedà, no habría ido más gente.
La etapa estuvo hecha a imagen y semejanza de Pogacar, un ciclista que es un verdadero regalo para este deporte. Con su talento y habilidades excepcionales, Pogacar ha demostrado ser un ser extraordinario sobre la bicicleta, junto a Jonas Vingegaard, el único que puede superarlo y por eso ha ganado los dos últimos Tours.
La etapa concluyó con un alboroto en la salida en Berga, con grandes y chicos asistiendo para ver el espectáculo. Fue un día de Tour por las entrañas de Catalunya, con gente que llegaba de todas partes para presenciar la jornada.
Pogacar fue el vencedor de la etapa, y hoy ganará la Volta en Barcelona. Le precedió un resurgido Egan Bernal, que ha vuelto a la vida ciclista tras superar las secuelas de un grave accidente en 2022. Junto a ellos en el podio estuvo Mikel Landa, siempre detrás de Pogacar pero por delante de todos en un día de ciclismo para enmarcar. Sin duda, la experiencia fue tan excepcional que los aficionados no pudieron evitar gritar ‘¡Vive la Volta!’.
