El independentismo afronta la Diada marcado por el enfrentamiento registrado el día anterior en el Fossar de les Moreres de Barcelona entre simpatizantes de Aliança Catalana y grupos vinculados a la CUP, una situación que fue contenida por los Mossos d’Esquadra. También pesa la encuesta de Sigma Dos publicada por EL MUNDO, que sitúa al partido de Sílvia Orriols en ascenso hasta la segunda posición, únicamente por detrás del PSC del president Salvador Illa.
La fragmentación del bloque secesionista ha centrado buena parte de las intervenciones durante la tradicional ofrenda ante el monumento a Rafael Casanova, conseller en cap de Barcelona durante la Guerra de Sucesión española, con la que cada 11 de septiembre arrancan los actos de la Diada.
El secretario general de Junts, Jordi Turull, ha reclamado que no se convierta la «revuelta de las sonrisas» en una «revolución del odio». Con ello ha aludido a la expresión empleada por el independentismo en los primeros años del procés para presentarse como un movimiento combativo y pacífico.
La número dos de Esquerra Republicana, Elisenda Alamany, ha advertido de que «gobernar Cataluña sin ambición nacional está dejando al país más débil y, en ese contexto, surgen reaccionarios que quieren enfrentamientos de unos con otros, como se vio en el Fossar».
En referencia a Aliança Catalana, Alamany ha sostenido que la formación no pretende fortalecer el país, sino que ofrece «una identidad más cerrada para hacer a Cataluña más pequeña».
JxCat y ERC han utilizado la jornada para reafirmar su concepción de Cataluña como nación. Turull ha acusado al Govern de haber decidido, «por acción u omisión», que la nación «se vaya deshaciendo», y de intentar ocultar una mala gestión mediante «algo tan peligroso como fomentar la polarización».
Alamany, por su parte, ha afirmado que «ser un país libre solo puede lograrse con una identidad abierta para añadir cada vez a más catalanes».
Los republicanos, acompañados por representantes de EH Bildu, BNG y el Sinn Féin irlandés, han querido marcar distancia en la Diada respecto a sus acuerdos con el PSOE y el PSC. Asimismo, han exigido al Gobierno de Pedro Sánchez que logre aprobar el nuevo modelo de financiación y han pedido a Illa que deje de gobernar Cataluña «como una comunidad autónoma más».
La secretaria general de Esquerra y candidata a la Alcaldía de Barcelona ha defendido que es necesario dejar atrás «un modelo económico español que está robando el futuro a nuestros hijos». A su juicio, actuar como país constituye la única fórmula para salir del debilitamiento nacional en el que considera que está inmersa Cataluña.
Minutos antes, el presidente de la Generalitat había encabezado la primera ofrenda institucional ante la estatua de Rafael Casanova. Durante el acto, la portavoz del Govern, Sílvia Paneque, ha señalado que «Cataluña es un país que quiere caminar solo, pero que, a la vez, no quiere sentirse o estar aislado».
