Contaminación por tráfico rodado

La contaminación del aire es una preocupación internacional creciente, y con razón, ya que el último informe ‘Lancet Countdown’ revela que la contaminación atmosférica provoca alrededor de 250.000 muertes prematuras al año en toda Europa. Este informe, considerado uno de los análisis más exhaustivos sobre los impactos de la crisis climática en la salud de la población, destaca el problema de la contaminación en relación con la salud pública.

A pesar de la gravedad de la situación, hay un rayo de esperanza. El informe revela que las muertes atribuibles a la contaminación se han reducido en los últimos 20 años. Específicamente, las muertes causadas por partículas finas (PM 2,5) resultantes de la quema de combustibles fósiles han disminuido. Esto demuestra cuán críticas son las políticas para reducir la polución en las ciudades.

El análisis de la calidad del aire en Europa muestra que, entre los años 2005 y 2020, el número de muertes directamente atribuibles a la polución se ha reducido un 59%. Esta reducción ha sido especialmente notable en el este de Europa, donde la dependencia del carbón para la producción de energía ha disminuido proporcionalmente más que en otras regiones.

Sin embargo, en el sur y el norte de Europa, tras una mejora inicial, las tasas de mortalidad atribuibles a la polución han mostrado un repunte en los últimos cinco años. A pesar de las mejoras, actualmente se estima que el 98,10% de los europeos siguen estando expuestos a niveles peligrosos de contaminantes atmosféricos.

Respirar aire contaminado es uno de los factores de riesgo más importantes para desarrollar enfermedades respiratorias, patologías cardiovasculares y varios tipos de cáncer. Según los expertos del Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS) y de ISGlobal, esta sigue siendo una de las principales causas de mortalidad prematura en las zonas urbanas. La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) sigue definiendo la contaminación atmosférica como «el mayor riesgo medioambiental para la salud en Europa».

Diversos estudios indican una mejora en la calidad del aire en Europa en los últimos años, particularmente en términos de partículas en suspensión y dióxido de nitrógeno. No obstante, en España, ciudades como Barcelona y Madrid están entre las metrópolis con peor calidad del aire y con más muertes atribuibles a la contaminación.

Cathryn Tonne, una de las autoras principales del informe ‘Lancet Countdown’ y experta del instituto ISGlobal, afirma que «la exposición a la contaminación del aire está perjudicando la salud de las personas en Europa». Según ella, las mejoras en la calidad del aire y la reducción de las muertes asociadas se deben principalmente a la reconversión de ciertos sectores, pero no a una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Tonne enfatiza la necesidad de políticas adecuadas para mejorar la calidad del aire y reducir las emisiones, que podrían salvarle la vida a millones de personas en toda Europa.