La crisis climática en Europa no solo está alterando el medio ambiente, sino que también está representando un peligro significativo para la salud pública. A medida que las temperaturas aumentan y los fenómenos climáticos extremos se intensifican, también aumentan los riesgos para la salud humana. El último informe del ‘Lancet Countdown’ proporciona una visión detallada de cómo el cambio climático está afectando la salud de los europeos.
El informe señala que el aumento de las temperaturas ha llevado a un aumento en la mortalidad, la inseguridad alimentaria y la aparición de enfermedades que anteriormente no eran comunes en Europa. La autora principal del informe, Rachel Lowe, quien es profesora de investigación ICREA en el Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS), afirma que el cambio climático ya está teniendo un impacto devastador en la vida de las personas, y que es hora de tomar medidas sin precedentes para limitar estos impactos negativos.
El informe recoge varios indicadores que demuestran cómo la crisis climática está afectando la salud de las personas, muchos de los cuales están directamente relacionados con el aumento de las temperaturas y los extremos de calor en el continente. El aumento de la mortalidad relacionada con las olas de calor es uno de los ejemplos más claros. Según el informe, las muertes relacionadas con las altas temperaturas han aumentado en un 9% en toda Europa y en un 11% en el sur del continente, incluyendo España. En 2022, una ola de calor extremo en Europa resultó en más de 60,000 muertes prematuras, de las cuales al menos 10,000 ocurrieron en España.
Además, el aumento de las olas de calor, las sequías y los fenómenos meteorológicos extremos también han exacerbado la inseguridad alimentaria en Europa. Según los registros, más de 12 millones de europeos sufrieron escasez de alimentos o de agua en sus hogares en 2021 debido a los impactos del cambio climático.
El cambio climático también está acelerando la aparición de enfermedades tropicales que antes no se encontraban en estas latitudes. En el sur de Europa, incluyendo España, se están detectando cada vez más enfermedades transmitidas por mosquitos como el virus del Nilo, la malaria, el dengue, el chikungunya y el Zika. Otro fenómeno alarmante es el aumento del 68% de los casos de leishmaniasis en humanos en la última década.
En el norte de Europa, se ha observado un aumento de las infecciones por una bacteria conocida como ‘Vibrio’, que puede resultar en fascitis necrosante en los casos más graves. El informe también menciona un incremento en los casos de picaduras de garrapatas, lo que ha llevado a un aumento en los diagnósticos de la enfermedad de Lyme y la encefalitis.
El cambio climático también está contribuyendo al aumento de las alergias en Europa. El aumento de las temperaturas ha alterado la floración de muchas especies de plantas, lo que ha provocado que algunas empiecen a desprender polen a destiempo y, en general, provoquen alergias más severas y duraderas. Se estima que la alergia al polen ha aumentado en un 40% en los últimos cinco años entre los españoles.
A pesar de los daños que la crisis climática está causando en la salud de los ciudadanos europeos, el informe también destaca que la implementación de medidas para frenar el avance de esta crisis traería muchos beneficios. «Limitar el calentamiento global mediante una transición justa y saludable salvaría miles vidas en toda Europa», afirma Lowe. «La aplicación de políticas climáticas permitiría a los países europeos disfrutar de los beneficios de un aire limpio y de ciudades más habitables».
