La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha detectado una disminución significativa en la inversión en Defensa en España en 2023. La caída, que alcanza los 2.000 millones de euros en comparación con las cifras de 2022, sitúa este gasto en torno al 1% del Producto Interno Bruto (PIB), una cifra que aviva las preocupaciones sobre la presión creciente sobre el gasto público en 2024 y los años siguientes. Esto se debe al compromiso de España con la OTAN de elevar su gasto en Defensa al 2% del PIB en 2029.
La presidenta de la Airef, Cristina Herrero, presentó el jueves el ‘Informe sobre los Presupuestos Iniciales de las Administraciones Públicas 2024’. En su presentación, Herrero destacó que las previsiones del organismo para este año asumen que las inversiones militares se recuperarán a niveles similares a los de 2022, es decir, el 1,1% del PIB. Sin embargo, la Airef proyecta que, para los próximos años y a efectos de estimación presupuestaria, el gasto en Defensa aumentará de manera lineal hasta alcanzar el 1,3% del PIB en 2026 y el 2% en 2029, tal y como ha comunicado el Gobierno español a Bruselas.
A pesar de esta perspectiva, desde la Airef se ha explicado que, en términos presupuestarios, el gasto en Defensa aumentó en 2023, situándose en torno a los 4.700 millones de euros (en comparación con los 3.990 millones invertidos en 2022). Sin embargo, esta subida no se ve reflejada en términos de Contabilidad Nacional. Este dato presupuestario incluye, por ejemplo, los pagos atrasados de ejercicios anteriores y, por tanto, no es un indicador fiable para medir la inversión en Defensa de ese ejercicio en particular.
En el ‘Informe sobre los Presupuestos Iniciales de las Administraciones Públicas 2024’ se aclara que «según las normas de contabilidad nacional, las entregas de armamento y sistemas de apoyo se registran como empleos en el momento de su puesta a disposición del Ministerio de Defensa, independientemente del momento de ejecución presupuestaria». El informe detecta que los datos de cierre de 2023 han mostrado «una caída de la inversión por entregas militares vinculadas a los programas de modernización de la Defensa en términos de Contabilidad Nacional respecto a 2022», a pesar del incremento previsto por la Airef en su informe de octubre.
Desde el punto de vista de Contabilidad Nacional, la entrega de armamento y sistemas de apoyo en 2023 se situó casi 2.000 millones por debajo de la de 2022. Además, resultó entre 2.500 y 3.000 millones más baja de lo que hubiera exigido avanzar desde el 1% del PIB de 2022 al 1,1% en 2023. Es evidente que, a pesar de las subidas presupuestarias, la inversión en Defensa en términos de Contabilidad Nacional no ha seguido la misma tendencia, una circunstancia que plantea importantes desafíos para el cumplimiento del compromiso de España con la OTAN y para la gestión del gasto público en los próximos años.
