Valor. Esa simple palabra que le atribuimos a las cosas, a la gente, a los momentos, y en este caso, a un equipo de fútbol, nos hace pensar en su importancia y en la calidad de lo que ofrece. El valor que estamos presenciando en el fútbol proviene del Barça de Jonatan Giráldez, un equipo de futbolistas que están marcando una época y cuyos logros trascienden el deporte mismo. De hecho, lo que está haciendo este equipo tiene un valor incalculable, que traspasa fronteras teóricas y que va de la mano de una trascendencia más allá del fútbol.
El equipo del Barça ha demostrado una vez más que hacer de lo extraordinario lo cotidiano es lo suyo. Sin embargo, los jugadores y el personal técnico son muy conscientes de que no siempre es fácil alcanzar las victorias que se les exigen. No solo deben llegar a las finales y competir por todos los títulos, sino que deben, además de ganarlas, hacerlo con solvencia y por la vía rápida a poder ser.
En palabras de Patri Guijarro, miembro destacado del equipo, «Es espectacular lo que ha hecho este equipo». Guijarro reconoce que desde que salieron de Montjuïc, estaban convencidas de que remontarían. Pero también destaca la dificultad de este logro, que se ha conseguido gracias a una plantilla de futbolistas de alto nivel y a un trabajo constante y consistente.
Por otro lado, Cata Coll, otra figura importante del Barça, destaca que no se debe esperar que esto sea el pan de cada día, ya que llegar a una final no es una obligación, sino una recompensa al trabajo duro. El hecho de no llegar a una final no es un fracaso, pero ahora están en la final una vez más, lo que demuestra la persistencia y el compromiso del equipo.
El entrenador del equipo, Jonatan Giráldez, también resalta la dificultad de conseguir otra final. Reconoce que han tenido un gran partido y han estado superiores, pero también subraya que es el momento de disfrutar. Giráldez se siente especialmente agradecido por todas las personas que siempre han creído en este equipo y que han apoyado al Barça incluso en los momentos más difíciles.
El próximo desafío para el Barça será la final de San Mamés el 25 de mayo. Enfrentarán a su máximo rival, el Olympique de Lyon, que consiguió el billete para la gran final tras derrotar con mano dura al PSG. El Olympique, dirigido por Sonia Bompastor, se adelantó en el marcador a los dos minutos de juego con un tanto de Selma Bacha.
En el que se espera que sea el desplazamiento más grande en la historia del Barça como entidad, el oponente no podía ser otro que el máximo rival. Ambos equipos se tienen ganas: unas quieren demostrar que nunca se han ido, mientras que las otras reclaman su trono. El Barça quiere la revancha. Sin duda, esta final promete ser un encuentro lleno de emoción, talento y pasión por el fútbol.
