La emoción y el drama estuvieron a la orden del día en Belgrado, Serbia, durante la final de la Liga de Campeones FIBA donde el equipo español Unicaja de Málaga se alzó con la victoria al derrotar al Lenovo Tenerife 80-75. Este triunfo marca el tercer título internacional de Unicaja, después de la Copa Korac de 2001 y la Eurocopa de 2017.

Unicaja dominó el juego desde el principio, a pesar de los esfuerzos de su rival. La destacada defensa del equipo, junto con el acierto en momentos clave de jugadores como Kendrick Perry, nombrado el mejor jugador de la final, Nihad Dedovic y Tyson Carter, fueron factores determinantes para su victoria.

Desde el inicio, ambos equipos mostraron dificultades en su ofensiva, reflejándose en un marcador de 4-4 tras casi seis minutos de juego. Sin embargo, Unicaja tomó la delantera y logró cerrar el primer cuarto con una ventaja de seis puntos (10-16), gracias a la participación de Dedovic y David Kravish, quienes lideraron el ataque con cinco puntos cada uno.

Marcelinho Huertas, el MVP de la competición, recibió un golpe en la cabeza y tuvo que abandonar temporalmente el campo. A su regreso, y a pesar de su valentía, su equipo continuaba a remolque. Un espectacular mate y un triple de Carter permitieron a los de Ibon Navarro ampliar su ventaja hasta el 21-29.

La segunda mitad del partido comenzó con un par de triples de Dedovic, que ampliaron la ventaja de Unicaja a 29-44. A pesar de la presión, Lenovo no se rindió. Un 3+1 de Kyle Guy revitalizó a su equipo y les permitió creer que la victoria aún era posible.

A pesar de los esfuerzos de Lenovo, un parcial de 13-2 liderado por Giorgi Shermadini permitió a Unicaja mantener su ventaja. Sin embargo, tras un triple de Marcelinho Huertas, Lenovo logró acercarse en el marcador (56-59). La respuesta de Unicaja llegó en forma de otro triple, esta vez anotado por Jonathan Barreiro, llevando el marcador a 56-62 al final del tercer cuarto.

El último cuarto presentó a Unicaja más firme que nunca, llegando a ampliar su ventaja a 10 puntos (57-67). Sin embargo, el orgullo de Lenovo seguía intacto. Kendrick Perry, con ocho puntos prácticamente seguidos, incluyendo dos triples, llevó el marcador a 66-75 a falta de tres minutos y medio por jugar.

En la recta final, Lenovo necesitaba el acierto de Kyle Guy, quien a pesar de buscar sus tiros, no pudo replicar su actuación en la semifinal contra el Peristeri Bwin. En aquella ocasión anotó 34 puntos y seis triples, mientras que en esta final se quedó en 18 puntos.

Con el 73-77 en el marcador y más de medio minuto por jugar, Lenovo tuvo la oportunidad de acercarse, pero tuvo que conformarse con un 75-78 y la obligación de defender. Finalmente, dos tiros libres convertidos por Alberto Díaz aseguraron el título para Unicaja.

Ficha técnica:
75 – Lenovo Tenerife (10+17+29+19): Marcelinho Huertas (14), Guy (18), Abromaitis (5), Cook (-) y Guerra (5) -cinco inicial-, Vicedo (3), Fitipaldo (8), Salin (3), Sastre (3) y Shermadini (16).
80 – Unicaja de Málaga (16+22+24+18): Alberto Díaz (5), Carter (11), Barreiro (5), Osetkowski (6) y Sima (2) -cinco inicial-, Kalinoski (8), Taylor (-), Dedovic (14), Lima (-), Thomas (4), Kravish (8) y Perry (17).

Con esta victoria, Unicaja de Málaga se consolida como uno de los equipos más destacados del baloncesto español y europeo, demostrando una vez más su capacidad para competir en el más alto nivel.