El pasado domingo, se dio inicio a la segunda Vuelta femenina de la historia del ciclismo. Las corredoras se reunieron en la línea de partida en València, listas para recorrer 16 kilómetros de competición, apretadas y rápidas en el comienzo de la carrera. Con sus miras puestas en el jersey rojo de la ronda española, las corredoras se enfrentarán a ocho días de competición, culminando en la sierra de Guadarrama.
La contrarreloj por equipos, que se llevó a cabo en el inicio de la carrera, no ofrece mucho margen para predecir lo que sucederá durante la semana de competición. No obstante, permite adelantar la preparación de los equipos y evaluar cómo protegen a sus líderes con corredoras fuertes y capaces de apoyarla en cualquier contratiempo durante la carrera.
Demi Vollering, una de las grandes aspirantes a la victoria, ha demostrado estar rodeada de excelentes gregarias. En València, consiguió el tercer mejor tiempo en la jornada inaugural, lo que la posiciona como una fuerte contendiente para la etapa de esprint que decidirá a la ganadora de la segunda etapa en Moncofa.
El equipo Lidl Trek ha entrado en la competición con siete corredoras potentes, incluyendo a la líder del equipo, la italiana Gaia Realini. Realini, quien obtuvo el primer jersey rojo, es una escaladora con carácter que el año pasado logró el tercer lugar en la Vuelta y el Giro. Lidl Trek también cuenta con Lizzie Deignan, la ganadora de la primera edición de la París-Roubaix femenina en 2021.
A pesar de una caída que afectó a dos de las corredoras del equipo estadounidense, entre ellas Elyonor Backstedt y Ellen van Dijk, Lidl Trek sigue siendo un fuerte contendiente en la carrera.
El equipo Visma, conocido por su desempeño en este tipo de disciplina de equipo, logró la segunda plaza al empatar por tiempos, con una diferencia de apenas 9 centésimas. Marianne Vos, una de las integrantes del equipo, se perfila como favorita en la segunda jornada de la Vuelta, si la carrera se decide en una llegada masiva.
En cuanto a los equipos españoles, Movistar, el único conjunto español en la primera línea del ciclismo femenino, terminó a 12 segundos de distancia. Este año, el equipo se encuentra en un período de transición tras la jubilación de su líder, Annemike van Vleuten. La mejor corredora española de la clasificación fue Mavi García, 33ª de la general, después de que su equipo, el Liv-Alula, acabó la contrarreloj a 10 segundos de diferencia, en séptima posición.
Esta segunda Vuelta femenina promete ser una competición intensa y llena de sorpresas. Con corredoras fuertes y equipos bien preparados, los próximos días decidirán quién se llevará el jersey rojo de esta ronda española. El mundo del ciclismo estará pendiente de cada etapa, cada kilómetro recorrido y cada esfuerzo realizado por estas increíbles deportistas.
