En medio de un creciente interés global por la gestión de residuos y la economía circular, los esfuerzos de reciclaje en España parecen haberse estancado. A pesar de los progresos realizados en las últimas décadas, desde la implementación de un sistema de contenedores de reciclaje, la mayoría de los residuos en España todavía terminan en vertederos.
Según un reciente estudio, el 80% de los residuos en España se recogen de manera mezclada y se envían a vertederos. Esta realidad es especialmente preocupante dado que, desde 2022, se suponía que los ayuntamientos de más de 5.000 habitantes debían implementar la recogida separada de materia orgánica en un contenedor marrón. Desafortunadamente, esta obligación se incumple en gran medida.
Los datos oficiales de 2021 muestran que el reciclaje de residuos de competencia municipal «no llega al 20%», con solo 4,4 millones de toneladas de residuos reciclados de un total de 22 millones, según Carlos Arribas, licenciado en Ciencias Físicas y coordinador del Área de Residuos de Ecologistas en Acción (EA).
Arribas sostiene que la situación del reciclaje en España es «bastante insuficiente», con una «tasa muy baja de recogida selectiva». Esta realidad es preocupante, especialmente teniendo en cuenta los requerimientos establecidos en las normas europeas y en la Ley 7/2022, de 8 de abril sobre residuos y suelos contaminados para una economía circular.
La Ley 7/2022 tiene como objetivo impulsar la economía circular y baja en carbono, priorizando la prevención, reutilización y reciclaje de residuos. También busca limitar el uso de plásticos y establecer las obligaciones de los gestores de residuos y la responsabilidad ampliada del productor.
Además, el Gobierno aprobó el Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (Perte) de Economía Circular en 2022. Este proyecto busca cumplir con los objetivos de la Estrategia Española de Economía Circular para 2030, reduciendo el consumo de materias primas vírgenes, fomentando el ecodiseño y la gestión de residuos y la digitalización.
A pesar de estos esfuerzos, el problema radica en «las bajas cifras de recogida de basura separada», dice Arribas. En relación a la separación de materia orgánica, algunos ayuntamientos han implementado su recogida en el contenedor marrón, pero solo se recogen 3,5 millones de toneladas, que no llega ni al 20% de los residuos.
Cataluña, País Vasco y Navarra son las comunidades autónomas con índices más altos de recogida de basura orgánica, rondando el 70-80%. Sin embargo, en Madrid, la recogida de residuos orgánicos en el contenedor marrón «es un fracaso», debido a que el contenedor está abierto cuando debería estar cerrado y llevar un sistema de identificación del usuario.
La materia orgánica, que representa entre el 40% y 50% de los residuos municipales, no se separa adecuadamente. Esto imposibilita su utilización para la producción de compost para la agricultura y resulta en la creación de materia bioestabilizada, que no puede ser utilizada para este fin y termina en los vertederos.
Arribas señala que «los ciudadanos no reciclan, sino que separan residuos» y que los residuos que llegan mezclados a las plantas de tratamiento mecánico biológico «tienen unos rendimientos bajísimos de recuperación de materiales que no superan el 10%».
En la primera Jornada de la plataforma #LeydeResiduosYa, que agrupa a 128 organizaciones, el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, enfatizó la necesidad de tener «datos incontestables» sobre el reciclaje y la recogida separada para facilitar la toma de decisiones.
Morán abogó por un cambio en el actual modelo de gestión de residuos que priorice la prevención, la reutilización y el reciclaje. Para ello, es fundamental la descentralización en el tratamiento, la separación selectiva en origen, la educación ambiental y una comunicación adecuada y transparente.
Según Arribas, es posible eliminar los olores en las plantas de biogás si se hacen bien las cosas y se utilizan desodorizantes que se añaden a la materia orgánica. Esto podría ayudar a aliviar las preocupaciones de los vecinos ante la instalación de este tipo de infraestructuras.
Los materiales que más se reciclan en España son el vidrio (95%), papel y cartón (86,7%), y envases de plástico (84,5%), según una encuesta realizada por GfK para Ecovidrio. Además, la empresa Signus ecovalor logró gestionar 200.615 toneladas de ruedas en 2022, reutilizando los materiales con los que se fabrican para la producción de nuevos productos.
Los Puntos Sigre, que cierran el ciclo de vida de los medicamentos y sus envases, gestionan cada año más de 4.500 toneladas de residuos que se depositan en más de 22.000 farmacias en España. Sin embargo, queda claro que aún queda mucho por hacer para mejorar la gestión de residuos y el reciclaje en España.
