El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, en la junta de accionistas.

CriteriaCaixa busca duplicar su presencia en el capital de Telefónica

En un movimiento audaz para consolidar su influencia en la industria de las telecomunicaciones, Criteria, el brazo inversor de la Fundación LaCaixa, tiene previsto aumentar su participación en el capital de Telefónica hasta alcanzar el 10%, duplicando así su peso actual. Este incremento significativo permitirá a Criteria, dirigido por Isidro Fainé, igualar la participación del 10% que ya tiene el Gobierno a través del grupo estatal SEPI y el paquete virtual que controla Arabia Saudí. El ambicioso plan de CriteriaCaixa es acelerar esta escalada accionarial de manera rápida.

Las fuentes familiarizadas con los planes del grupo confirman que Criteria tiene intenciones de iniciar las compras de más acciones de Telefónica en las próximas semanas. Aunque todavía se está estudiando si se realizará una única compra grande o varias compras menores para pasar del 5 al 10%, se espera que el inicio de las operaciones sea a corto plazo. Las fuentes oficiales de Criteria, sin embargo, se han negado a comentar sobre su estrategia.

Reestructurando la presencia en empresas estratégicas

En el contexto de su estrategia para fortalecer su presencia en empresas estratégicas españolas, CriteriaCaixa ya aumentó su participación en Telefónica en abril pasado del 2,69% al 5%. Ahora, el holding inversor tiene la intención de volver a duplicar su participación hasta el 10% para establecer un nuevo núcleo de socios españoles junto al Gobierno y BBVA, que controla un 4,87%.

Es importante destacar que el universo LaCaixa, bajo el mando del presidente Isidro Fainé, contaba hasta hace poco con un paquete adicional de casi el 2,6% en manos de CaixaBank, el banco del que Criteria es su máximo accionista. Sin embargo, la entidad se deshizo de su participación hace unos días colocándola directamente en bolsa, confirmando que no se contemplaba la venta de esa participación a su matriz Criteria.

Los movimientos recientes y los que se avecinan proporcionarán a Telefónica, dirigida por José María Álvarez-Pallete, un núcleo de accionistas españoles (Gobierno, CriteriaCaixa y BBVA) que controlarán alrededor del 25% del capital. Esto es una respuesta estratégica para contrarrestar la entrada de Arabia Saudí y para blindar a Telefónica, que se considera una empresa estratégica para los intereses nacionales debido a su vinculación con la defensa y seguridad nacionales y su papel clave en la digitalización del país.

CriteriaCaixa ha estado reivindicándose como el último bastión inversor español con vocación industrial, socio estable a largo plazo, con interés en seguir creciendo en este ámbito. El holding, que se nutre de los dividendos de sus participadas para alimentar la acción social de la Fundación LaCaixa, está reordenando su cartera de participadas y se está confirmando como un gran escudo de empresas estratégicas españolas para proteger su autonomía y frente a intereses extranjeros o escenarios de inestabilidad accionarial.

Criteria, que presentará su nuevo plan estratégico la próxima semana, es el principal accionista de CaixaBank, de Naturgy en pleno terremoto accionarial, se está reforzando en Telefónica y recientemente ha entrado en la inmobiliaria Colonial, la corporación ACS, el grupo de perfumería Puig, y ha sonado como caballero blanco también para blindar al fabricante ferroviario Talgo frente a la opa de la húngara Magyar Vagon.

Por su parte, Saudi Telecom (STC), controlada por el Estado saudí, anunció en septiembre la compra de una participación directa del 4,9% de las acciones de Telefónica y de otro 5% adicional de manera indirecta mediante derivados financieros. A pesar del acuerdo entre el Gobierno español y Criteria, Arabia Saudí tiene la intención de continuar con su plan de aumentar su participación en el capital de Telefónica y mantiene su objetivo de controlar casi un 10% de la compañía española.

Es importante señalar que Arabia Saudí actualmente controla más del 10% del capital de Telefónica, incluyendo participaciones directas e indirectas ‘prestadas’. Esto se debe a la reducción de capital realizada recientemente por Telefónica, que ha elevado automáticamente el porcentaje de participaciones accionariales de cada socio.

En virtud de la legislación aprobada por el Gobierno durante la pandemia para controlar la entrada de inversores extranjeros en empresas estratégicas nacionales, Arabia Saudí debe solicitar la autorización del Ejecutivo para superar el 10% del capital. Sin embargo, este límite se reduce al 5% en el caso de empresas vinculadas con la defensa y la seguridad nacional, como es el caso de Telefónica.

Arabia Saudí debe solicitar autorización expresa al Gobierno español, a través del Ministerio de Defensa, para superar la cota del 5% o para tener representación en el consejo de administración de la compañía. Si Arabia Saudí quisiera ejecutar todas las acciones que controla mediante derivados financieros, se abriría otro proceso de autorización a través del Ministerio de Economía para poder superar el 10% en Telefónica. Las fuentes del mercado anticipan que Arabia Saudí optará por no ejecutar todos los derivados ahora en su poder para no superar el 10% y evitar complicar aún más el proceso de autorización por parte de las autoridades españolas.

Por Daniel