El icónico y prestigioso jamón ibérico, ‘Cinco Jotas’, se ha establecido como una marca líder en el mercado, sosteniendo casi un siglo y medio de tradición. Con una base de clientes que se extiende por todo el mundo, la compañía nos ofrece una visión de su proceso de elaboración a través de la primera entrega de ‘únicos’, una serie de minidocumentales lanzada por ‘activos’, la sección de economía de Prensa Ibérica.
La serie de minidocumentales tiene como objetivo revelar los secretos que se esconden detrás de la elaboración de uno de los productos españoles más valorados en el mercado internacional. En la primera entrega, los artesanos de ‘Cinco Jotas’ muestran por qué el producto que elaboran es tan exclusivo. Cada detalle, desde el perfilador hasta el encargado de los secaderos, se cuida al mínimo y es imprescindible para elaborar una pieza única de 100% jamón ibérico de bellota.
El proceso de secado es uno de los puntos cruciales en la elaboración del ‘Cinco Jotas’. Aquí se realiza un control constante de la humedad y la temperatura para conseguir que la pieza alcance un equilibrio perfecto. Valeriano Ramos, maestro bodeguero, compara la bodega de secado con una guardería donde diariamente se cuida cada pieza. Estas piezas pasarán un mínimo de tres años en esta «guardería», situada en la ladera de una montaña.
Una vez superado el periodo de secado, llega el turno del maestro calador, encargado de realizar el último control de calidad antes de que el jamón llegue al consumidor. En el caso de ‘Cinco Jotas’, el examen es diferente, ya que se realizan cuatro puntos de calado en lugar de tres. El maestro calador, Manolo Vega, utiliza su habilidad olfativa para verificar el óptimo estado de maduración de cada pieza.
Además del secado y calado, hay otro aspecto fundamental en la elaboración de este exclusivo jamón: el proceso de cortado. Severiano Sánchez, experto en esta área, explica que «un buen cortador hace de un jamón mediocre una maravilla, pero un mal cortador hace del mejor jamón un desastre». Por lo tanto, la habilidad y la experiencia del cortador son esenciales para garantizar que el producto llegue al paladar con todo su sabor.
Antonio Pérez, técnico agropecuario encargado de controlar el bienestar de los animales en ‘Cinco Jotas’, describe la experiencia de comer un loncha de este jamón como «una explosión de sabores que permite revivir todas las fases del proceso de elaboración en cuestión de segundos». Este es el principal secreto de este exclusivo producto: una elaboración artesana donde todos los procesos se mantienen inalterados desde hace más de 100 años.
La minuciosidad y la dedicación que ‘Cinco Jotas’ pone en cada paso de su proceso de producción es lo que distingue a su jamón ibérico de bellota 100%. Desde el control del bienestar de los animales hasta el cuidado en el proceso de secado y cortado, cada detalle es crucial para producir una pieza de jamón que es muy valorada en el mercado internacional. Con una tradición que se remonta a más de un siglo, ‘Cinco Jotas’ sigue siendo un referente en la industria del jamón ibérico, demostrando que la calidad y la artesanía pueden resistir la prueba del tiempo.
