Felipe VI pide a Francia reforzar las interconexiones y la cooperación industrial en Defensa

España y Francia sostienen una de las relaciones económicas bilaterales más intensas de la Unión Europea. El comercio de bienes y servicios entre ambos países supera los 130.000 millones de euros, un 26% más que hace siete años. Francia es el principal destino de las exportaciones españolas, mientras que España figura entre los cinco socios comerciales más importantes de Francia.

Además, las inversiones bilaterales acumuladas superan los 100.000 millones de euros en cada dirección. Más de 800 empresas españolas están implantadas en Francia y cerca de 3.000 compañías francesas tienen presencia en España, según los datos del Ministerio de Economía.

En este contexto, y coincidiendo con la visita de Estado de Emmanuel Macron a España, el Ministerio de Economía acogió este miércoles por la mañana el Foro España-Francia. El encuentro reunió a más de 240 participantes españoles y a 130 franceses, en su mayoría empresarios de ambos países.

Felipe VI clausuró las intervenciones del foro, después de una extensa alocución de Macron, y definió la cita como una oportunidad para seguir consolidando la relación económica bilateral con una mirada orientada al futuro. El Monarca afirmó que empresas y sociedades europeas se enfrentan a un escenario complejo e incierto, condicionado por la competencia global, la transformación tecnológica y el cuestionamiento de reglas que hasta ahora habían sido fundamentales para el comercio internacional.

Ante esa situación, el Rey sostuvo que Europa debe ganar escala y defendió la responsabilidad de España y Francia para contribuir a una Unión Europea más fuerte y preparada frente a los desafíos actuales. También apeló a impulsar alianzas empresariales que permitan aprovechar mejor las capacidades de cada país, elevar la competitividad y facilitar el crecimiento en los mercados internacionales.

Felipe VI se refirió asimismo a la cooperación en Defensa, después del fracaso del proyecto FCAS, la alianza suscrita por España, Alemania y Francia para desarrollar un caza de sexta generación. El programa contemplaba un sistema de combate compuesto por siete pilares, entre ellos el avión, pero Francia abandonó el proyecto tras plantear fabricar el aparato en solitario.

Tras ese desenlace, el Monarca consideró necesario continuar explorando acuerdos industriales que impulsen la innovación y el desarrollo de tecnologías de vanguardia, con el objetivo de reforzar la autonomía estratégica de la Unión Europea. A su juicio, las instituciones y los Gobiernos deben mantener las condiciones necesarias para desarrollar esas capacidades y abrir nuevos espacios de cooperación.

El Rey también reclamó dar un nuevo impulso a las interconexiones eléctricas y ferroviarias entre ambos países. Subrayó que estas infraestructuras pueden reforzar la integración económica, contribuir a una Europa más conectada, segura y competitiva, y resultar determinantes para la seguridad, la estabilidad de los precios y la competitividad del tejido productivo.

En su intervención final, Felipe VI destacó la relevancia de disponer de socios fiables en un mundo cada vez más incierto. España y Francia, señaló, lo son mutuamente y tienen la responsabilidad de contribuir juntas a una Unión Europea más integrada y cohesionada.

El foro se celebró después de que el Senado volviera a rechazar el tratado de Amistad entre España y Francia. Aunque Macron manifestó que la firma del acuerdo alcanzado en 2023 con Pedro Sánchez llegará en algún momento, la votación en las Cortes deslució una visita marcada por su dimensión económica.