Alfonso Basterra se queda, de momento, sin el permiso penitenciario que la Junta de Tratamiento de la cárcel de Topas había respaldado inicialmente para una salida de tres días. El órgano ha rectificado después de comprobar que la dirección facilitada por el interno para disfrutar del permiso en Madrid corresponde a un despacho de abogados y no a una vivienda particular.
La Junta de Tratamiento, encargada de evaluar la evolución penitenciaria, había avalado la segunda solicitud de salida de Basterra, aunque sin unanimidad. El expediente había sido remitido al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria, competente para adoptar la decisión definitiva sobre la concesión efectiva del permiso.
La revisión se produjo al verificar el domicilio indicado como lugar de estancia durante la salida. Los responsables penitenciarios constataron que no se trataba de una residencia ni de un domicilio particular que permitiera acreditar su acogida, sino de la sede de un despacho profesional de abogados en Madrid.
Esta circunstancia ha suscitado dudas en la Administración penitenciaria acerca de las condiciones previstas para la salida. Según fuentes conocedoras del procedimiento, el dato no se ajusta a las exigencias de control y seguimiento que deben acompañar a un permiso penitenciario, ya que es necesario determinar dónde permanecerá el interno y qué garantías existen para su regreso al centro.
La retirada del respaldo inicial no supone que Basterra pierda definitivamente la posibilidad de obtener el permiso. La decisión final corresponde al juez de Vigilancia Penitenciaria, que deberá examinar el expediente y los informes incorporados al mismo.
La Fiscalía de Salamanca ya se ha opuesto a esta nueva petición. El Ministerio Público confirmó que recibió la notificación del informe favorable emitido inicialmente por la prisión y que presentó su oposición ante el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria.
Esta es la segunda petición de permiso de Basterra desde su traslado a la prisión de Topas. La primera, presentada en marzo para una salida de cuatro días, tuvo un proceso complejo. En aquella ocasión, la Junta de Tratamiento se mostró mayoritariamente contraria, con ocho votos frente a uno, pero Basterra recurrió ante el juez de Vigilancia Penitenciaria, que autorizó la salida el 24 de marzo.
Sin embargo, ese permiso no llegó a ejecutarse. La Fiscalía recurrió la resolución y la Audiencia Provincial de Salamanca estimó el recurso el 8 de mayo, dejando sin efecto la autorización. El tribunal consideró que la salida era «prematura e injustificada», atendiendo a la extrema gravedad del delito, al tiempo de condena aún pendiente y a la falta de reconocimiento de responsabilidad por parte de Basterra.
En la nueva solicitud, presentada en agosto, la Junta de Tratamiento de Topas sí había emitido inicialmente un informe favorable para una salida de tres días. No obstante, la comprobación de que la dirección aportada correspondía a un despacho de abogados ha llevado al órgano penitenciario a revisar su posición.
El hecho de que el lugar indicado no sea una residencia en la que Basterra vaya a permanecer durante el permiso se ha interpretado en el ámbito penitenciario como una cuestión que debe aclararse antes de respaldar la salida. Esta incidencia no permite concluir que pretenda eludir el cumplimiento de la condena ni implica automáticamente un riesgo de fuga, pero añade un problema a una solicitud que debe concretar las condiciones de salida y retorno.
Basterra cumple en Topas una pena de 18 años de prisión por el asesinato de su hija Asunta, cometido en 2013. En marzo de 2027 alcanzará las tres cuartas partes de la condena y el cumplimiento íntegro de la pena está previsto para septiembre de 2031. Alcanzar ese porcentaje de la condena no implica automáticamente la excarcelación, aunque supone un hito relevante en su evolución penitenciaria.
Por ahora, Basterra continúa en prisión y no ha disfrutado de ninguno de los permisos solicitados. El juez de Vigilancia Penitenciaria deberá valorar el cambio de criterio de la Junta de Tratamiento, la oposición de la Fiscalía y las condiciones concretas planteadas para decidir si puede abandonar temporalmente la prisión de Topas.
