El papel de Natàlia Mas Guix (Sant Martí de Tous, 1979), la ‘consellera’ de Economia de Catalunya, parece estar preparado para navegar por aguas mucho más turbulentas que en los 10 años en los que trabajó en el Banco Central Europeo (BCE), de 2004 a 2015, antes de un breve paso por el Banc Sabadell, para luego ostentar varios cargos en la Generalitat. Su desafío ahora es ‘vender’ una propuesta de financiación «singular» para Catalunya en un contexto electoral, una cuestión en la que «el PSC tiene mucho que decir».
Mas Guix considera compatible la aspiración a la independencia con la defensa de un sistema de financiación de corte federal y un elemento de solidaridad territorial. Argumenta que mientras se persigue el objetivo de la independencia, es esencial «financiar bien los hospitales».
La propuesta de financiación que defiende Mas Guix se diferencia del concierto vasco en tres elementos principales. El primero es un modelo de soberanía fiscal plena, lo que implica recaudar todos los impuestos. Este modelo viene acompañado de otros dos elementos: un fondo o transferencia para pagar aquellos servicios que el Estado presta a Catalunya y un fondo de equilibrio territorial.
Cuando se le preguntó sobre las ganancias reales que supondría para Catalunya recaudar 52.000 millones en impuestos, Mas Guix explicó que la ganancia neta aún no se ha cuantificado, ya que estará sujeta a negociación. La propuesta es el resultado de meses de trabajo, en los que se ha realizado un análisis del modelo actual y el de otros territorios comparables, acompañado de un análisis jurídico.
El análisis revela que de la recaudación total que genera Catalunya, la Generalitat dispone solo de la mitad y recauda solo el 9%. Mas Guix cuestiona qué se hace con la otra mitad. La consellera defiende un modelo de funcionamiento correcto, riguroso y, sobre todo, transparente. Critica el modelo actual como arbitrario y opaco, una afirmación respaldada por expertos como el director de Fedea, Ángel de la Fuente, que describe el modelo autonómico actual como una lotería.
La propuesta de Mas Guix se centra en la búsqueda de un acuerdo, identificando el modelo de financiación vigente como una anomalía con respecto a otros modelos federales. Además, argumenta que el modelo actual ha perjudicado gravemente a Catalunya durante cuatro décadas.
Al plantear la viabilidad de un acuerdo en el contexto político actual, Mas Guix señala los avances significativos en cuestiones de impacto económico logrados en los últimos años. Hace referencia a la cancelación de los 15.000 millones de deuda de la Generalitat con el FLA, un logro que muchos pensaban imposible.
La presentación de la propuesta en precampaña electoral se debe a un encargo del Govern para hacer una propuesta durante el primer trimestre de este año, así como a mociones del Parlament. Mas Guix destaca la urgencia y relevancia de esta cuestión, enfatizando la necesidad de generar consenso e implicar a la sociedad catalana, los agentes económicos y sociales y a todo el arco político.
La propuesta de financiación de Mas Guix no se centra en la Seguridad Social, es decir, las pensiones o las prestaciones de paro. En cambio, se centra en los impuestos generados en Catalunya, de los que la Generalitat solo dispone de la mitad y recauda solo el 9%. Propone que la Generalitat pase a recaudar el 100% de estos impuestos, con un elemento diferencial respecto al concierto vasco: un fondo de equilibrio territorial.
Mas Guix también insiste en la necesidad de reformas legales para hacer posible su propuesta. Señala que estas reformas serían necesarias para una reforma del régimen común actual y que se trata de una cuestión de voluntad política, no de una cuestión jurídica.
Finalmente, Mas Guix confirma que negociar o dialogar sobre su propuesta de financiación está ligado a mantener el apoyo al Gobierno. Resalta que este es uno de los acuerdos concretos en el pacto de investidura, al igual que el traspaso de Rodalies.
