Un diagnóstico precoz, crucial para mejorar la vida de los pacientes.

Durante la clausura del encuentro «Nuevos horizontes en la investigación y el tratamiento del Alzheimer», la ministra de Sanidad, Mónica García, advirtió que más de 800.000 españoles padecen Alzheimer. Este evento, organizado por El Periódico de España, reunió a varios expertos para discutir los desafíos que presenta esta enfermedad. García enfatizó la necesidad de una red de apoyo para mejorar la calidad de vida de los pacientes y abogó por un diagnóstico temprano.

Paola Barbarino, directora ejecutiva de Alzheimer’s Disease International (ADI), indicó que cada tres segundos, alguien desarrolla demencia. Reiteró que aunque se están desarrollando nuevas terapias y aprobaciones regulatorias para tratar la enfermedad, el infradiagnóstico sigue siendo alto. El Informe Mundial sobre el Alzheimer 2021 de ADI estima que hasta el 75% de las personas con demencia están sin diagnosticar. Barbarino enfatizó la necesidad de un plan nacional contra la demencia para garantizar que cada individuo afectado por la enfermedad de Alzheimer tenga acceso a un diagnóstico y atención adecuados.

Pablo Martínez-Lage, neurólogo y director científico de la Fundación Cita-Alzhéimer, argumentó que la imagen de la enfermedad en la sociedad es anticuada, asociándola con la dependencia. Según él, el desafío es prevenir o retrasar esta situación de dependencia.

Mariló Almagro, presidenta de la Confederación Española de Alzheimer y otras Demencias (CEAFA), señaló que cada vez se están identificando con más antelación los casos de personas que padecen Alzheimer, gracias a un mejor diagnóstico. Almagro enfatizó la necesidad de que el sistema sanitario y social trabajen conjuntamente.

Ildefonso Fernández, miembro del Panel de Expertos de Personas con Alzheimer de Ceafa (PEPA), compartió su experiencia personal de ser diagnosticado con Alzheimer y cómo se benefició de rodearse de personas que conocían la enfermedad.

Teresa Millán, directora de Asuntos Corporativos de Lilly España y Portugal, una farmacéutica que lleva más de 30 años apostando por la investigación de esta enfermedad, destacó que la búsqueda farmacológica de tratamientos es un camino largo. Millán enfatizó la importancia de la investigación y el conocimiento profundo de la enfermedad para desarrollar soluciones efectivas.

Los expertos coincidieron en que la prevención es crucial y debe comenzar temprano. Almagro aclaró que hay que hacer prevención desde el principio, no solo a partir de los 50 años. Martínez-Lage añadió que adelantar el diagnóstico es hacerlo antes de que la persona sea dependiente.

En cuanto a la investigación, Millán señaló dos grandes retos: conocer profundamente la enfermedad para identificar correctamente a los pacientes que más se puedan beneficiar de los diferentes tratamientos, y la colaboración entre profesionales y asociaciones de pacientes para aumentar la conciencia social.

Martínez-Lage expresó su esperanza de que a lo largo del año se dispongan en Europa de estrategias farmacológicas que vayan dirigidas contra los mecanismos de la enfermedad. El neurólogo afirmó que aunque la enfermedad no puede curarse a día de hoy, sí puede tratarse, lo que mejora la calidad de vida de los pacientes y de quienes conviven con ellos.

En cuanto al plan nacional de Alzheimer, Martínez-Lage lamentó que no exista uno en España. El neurólogo argumentó que el diagnóstico de Alzheimer a tiempo es posible, pero hace falta dotar a los profesionales de la sanidad de formación, medios y mejor coordinación y comunicación. Almagro coincidió en que no ha habido sensibilidad política y que el plan ha estado cinco años en un cajón.

Finalmente, Teresa Millán destacó la importancia de invertir en recursos e investigación: «Es la solución para muchos problemas y nos da respuestas a preguntas». Ildefonso Fernández añadió que mientras la enfermedad no tenga una cura, las terapias no farmacológicas tienen que estar prescritas en el sistema sanitario y ser gratuitas.