El conseller de Acció Climàtica i Alimentació, David Mascort, en la reunión con las organizaciones agrarias.

El conseller, David Mascort, ha informado a las organizaciones agrarias y a la Plataforma Pagesa que, de los 142 puntos acordados en el pleno monográfico sobre el sector agrario celebrado en marzo pasado, se han ejecutado casi un tercio de ellos. En concreto, un total de 41 de las medidas (29%) ya han sido implementadas, mientras que los trámites para ejecutar otros 87 puntos (61%) están en marcha. Esto deja solo 14 medidas (10%) aún pendientes, de las cuales se espera que una docena se aborden en 2024 y las dos restantes entre los años 2025 y 2026.

Entre los puntos ya en marcha, el Govern ha aprobado medidas para garantizar la simplificación de la actividad de los agricultores y el avance hacia precios justos para ellos. Esto es fundamental para que los agricultores puedan ganarse la vida dignamente, minimizando el impacto de la sequía en su actividad.

El Govern ha implementado una moratoria a los nuevos trámites e informa sobre el calendario de pagos de las diferentes ayudas al sector en 2023, que ascendieron a 213,75 millones de euros. La previsión para este año es de alrededor de 273 millones de euros. En palabras del conseller, «No apostamos por la flexibilización de las prácticas ambientales, apostamos por la flexibilización de los controles. Si presumimos que los campesinos lo hacen bien, porque lo hacen muy bien, no hace falta que les exijamos tantos controles sobre su actividad».

En cuanto a la simplificación administrativa, Mascort recordó los nuevos planes de ahorro de agua para usos agrícolas y ganaderos. El objetivo de estas medidas es ayudar al sector a optimizar esta campaña agraria y ajustar las restricciones que establece el plan especial de sequía (PES) para aquellas explotaciones que hayan hecho inversiones o hayan implementado medidas para un uso más eficiente del agua.

La importancia de la implementación de estas medidas radica en la necesidad de apoyar al sector agrario, el cual se ha visto seriamente afectado por la sequía. Los agricultores necesitan una administración más sencilla y una mayor flexibilidad en los controles para poder sobrevivir en un entorno económico y medioambiental cada vez más desafiante.

Las medidas implementadas y las que están en proceso de implementación representan un esfuerzo por parte del Govern para equilibrar el apoyo a la actividad agraria y la necesidad de proteger el medio ambiente. La simplificación de la actividad de los agricultores, el establecimiento de precios justos y la flexibilización de los controles son solo algunas de las medidas que se están tomando para ayudar a los agricultores a adaptarse a un clima cada vez más seco.

En este sentido, las estrategias de ahorro de agua y las restricciones del Plan Especial de Sequía representan un intento de garantizar que el sector agrario pueda continuar su actividad de manera sostenible. Sin embargo, la implementación de estas medidas debe hacerse de manera cuidadosa para asegurar que los agricultores no se vean sobrecargados con nuevas regulaciones.

En resumen, el conseller David Mascort ha afirmado que el Govern está comprometido con el apoyo al sector agrario. Aunque aún quedan algunas medidas por implementar, el hecho de que ya se haya ejecutado casi un tercio de los puntos acordados es un signo de progreso. A medida que las medidas restantes se implementen en los próximos años, el sector agrario debería poder enfrentar los desafíos que presenta la sequía de una manera más efectiva.

Por Daniel