Ford Motor Company, la multinacional del óvalo azul, se encuentra en una situación financiera desafiante con su división de vehículos eléctricos. La empresa ha anunciado recientemente unas «pérdidas masivas» por cada unidad eléctrica que produce. El CEO de Ford Motor Company, Jim Farley, confirmó este hecho en la presentación de los resultados financieros del primer trimestre de 2024.
La división de vehículos eléctricos de Ford, según informa Bloomberg, ha incrementado su déficit a 1.300 millones de dólares. Esto se traduce en aproximadamente 132.000 dólares de pérdidas por cada uno de los 10.000 vehículos eléctricos que vendió en los primeros tres meses del año. Este escenario ha contribuido a una reducción en los beneficios netos de la corporación a 1.242 millones de euros hasta marzo de este año, lo que representa una disminución del 24,2% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
El anuncio de los resultados financieros de Ford llega en un momento en el que la dirección de su filial europea está negociando planes de asignación de nuevos modelos para su planta en Almussafes, Valencia. La planta acaba de finalizar la producción de la furgoneta Transit Connect y está a la espera de nuevos encargos de modelos electrificados que garanticen su viabilidad. Sin embargo, el nuevo modelo que se fabricará en Almussafes aún no se ha revelado.
Debido a esta situación, Ford Almussafes se enfrenta a la posibilidad de implementar un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) o un despido colectivo. Actualmente, la plantilla de la planta de Almussafes cuenta con alrededor de 5.000 trabajadores.
En el sector automovilístico se prevé que la llegada de un nuevo modelo a la planta valenciana podría retrasarse hasta dos años. Durante este tiempo, solo el modelo Kuga estará en producción. Este horizonte temporal parece insostenible sin un nuevo ERTE o despido definitivo. Ante esta perspectiva, UGT, el sindicato mayoritario, ha solicitado la puesta en marcha del ‘Mecanismo RED’, un instrumento diseñado para favorecer la flexibilidad interna de una empresa.
Jim Farley, el máximo ejecutivo de Ford Motor Company, ha expresado su creencia de que los precios de los vehículos eléctricos se estabilizarán cuando alcanzen el mismo nivel que los de los automóviles con motores de combustión. Farley también ha indicado que Ford está desarrollando una nueva plataforma de vehículo eléctrico pequeño y asequible en Estados Unidos. Según el CEO, «creemos que es ahí donde la electrificación avanzará más rápidamente».
En cuanto a las previsiones para 2024, aunque aún no se han revelado las cuentas de Ford Europa y de sus distintas plantas, la compañía ha confirmado sus expectativas para todo el año. Ford espera lograr un resultado bruto de explotación (ebitda) ajustado de entre 10.000 y 12.000 millones de dólares. Asimismo, la empresa anticipa que los gastos financieros se situarán entre 8.000 y 9.000 millones de dólares, una cifra ligeramente inferior a las estimaciones iniciales.
En este contexto, queda claro que Ford, como muchas otras empresas del sector automovilístico, se enfrenta a importantes desafíos en su transición hacia la electrificación. Aunque las pérdidas actuales son significativas, la empresa sigue comprometida con su estrategia de electrificación y sigue invirtiendo en el desarrollo de nuevos modelos eléctricos. La situación en Almussafes es un ejemplo de los desafíos que esta transición puede suponer para las plantas de producción tradicionales.
