La CNMV podría esperar a la CNMC antes de aprobar la opa hostil del BBVA sobre el Sabadell
En un curso reciente organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en Santander, el presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Rodrigo Buenaventura, ha sugerido que su organización podría aguardar a la decisión de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sobre la posible fusión entre el BBVA y el Sabadell antes de aprobar la opa hostil del primer banco hacia el segundo.
La ley permite que la CNMV pueda dar su aprobación a una oferta pública de adquisición (opa) antes de que los organismos de competencia hayan emitido su dictamen. Sin embargo, según Buenaventura, el hecho de que se pueda hacer no necesariamente implica que deba hacerse.
Implicaciones de la decisión de la CNMV
La decisión de la CNMV tiene importantes implicaciones en esta operación. El BBVA ha condicionado su oferta a la obtención de la autorización de la CNMC. No obstante, la legislación vigente permite al BBVA retirar su oferta si, antes del vencimiento del plazo en el que los accionistas pueden aceptar la oferta una vez que la CNMV la ha aprobado, las autoridades de competencia no se han pronunciado o han condicionado la concentración al cumplimiento de ciertos requisitos.
La presidenta de la CNMC, Cani Fernández, ha indicado que su organismo podría tardar más de seis meses en emitir su decisión, un plazo mayor al que se tardó en la fusión entre CaixaBank y Bankia. Este retraso se debería a que, a diferencia de la fusión entre CaixaBank y Bankia, que fue amistosa, el BBVA ha lanzado una opa hostil por el Sabadell.
La posibilidad de que los accionistas del Sabadell tengan que tomar una decisión sobre la oferta del BBVA sin conocer las condiciones de la CNMC genera incertidumbre. Esta incertidumbre podría afectar su decisión de aceptar o no la opa.
La CNMV tiene que esperar a que el Banco Central Europeo (BCE) apruebe la operación para poder darle luz verde, pero no tiene que esperar a la autorización de la CNMC. De ahí la relevancia de que Buenaventura haya sugerido la posibilidad de esperar a la decisión del organismo de competencia. Sin embargo, esto no implica necesariamente que vaya a hacerlo.
Buenaventura tendrá que decidir en base a dos factores. Por un lado, la importancia de que los accionistas tengan la máxima información posible antes de tomar una decisión. Por otro lado, el hecho de que la cotización y la actividad del Sabadell, como la de cualquier empresa que reciba una oferta, se ve condicionada por la oferta de la que es objeto, una situación que no puede mantenerse indefinidamente.
No obstante, Buenaventura se ha mostrado confiado en que la CNMC se pronuncie antes de que finalice el periodo de aceptación de la oferta. En las últimas 20 opas, ha recordado, así ha sido.
Por otro lado, Buenaventura ha admitido que el hecho de que el juez haya propuesto abrir juicio oral contra el BBVA por el caso Villarejo puede tener repercusiones sobre el banco en forma de sanciones o de tipo reputacional. También ha sugerido que sería útil que el grupo incluya en el folleto de la opa cómo bajarían las sinergias que justifican la compra del Sabadell si el Gobierno, como ha insinuado, le impide fusionarse después de que eventualmente hubiera tenido éxito la opa.
Finalmente, Buenaventura ha asegurado que no le preocupa que la gestión de los momentos clave de la opa por parte de la CNMV pueda coincidir con el final de su mandato, que el Gobierno puede o no ampliar en dos años más. Ha reiterado que actuarán siempre con criterios técnicos. Ha enfatizado la necesidad de juego limpio y de seguir las instrucciones del árbitro, que es la CNMV. Su objetivo es que haya información suficiente para los accionistas, se respeten las reglas, y que la opa llegue a los accionistas del Sabadell, como dice la norma, lo antes posible y sin demoras innecesarias.
