El camorrista Francesco D’Argenio amenaza al fiscal anticorrupción José Grinda
En la mañana de febrero de 2023, Francesco D’Argenio, un camorrista italiano a la espera de juicio, caminaba por una calle del centro de Barcelona cuando se cruzó con una figura familiar. Aquel hombre que observaba desde la distancia no era otro que el fiscal Anticorrupción que había liderado la operación que llevó a su detención en 2017. Aquel fiscal era José Grinda, un hombre conocido por su habilidad para acumular enemigos entre los miembros del crimen organizado.
D’Argenio, conocido por ser un experto en blanqueo de dinero procedente del narcotráfico, decidió que era una buena idea darle un susto. Así, llamó al hotel donde se alojaba Grinda y amenazó su vida. Aunque Grinda estaba acostumbrado a recibir amenazas, esta vez la situación era diferente ya que su amenazador sabía exactamente dónde se encontraba.
La detención de D’Argenio
Tras presentar una denuncia en los Mossos d’Esquadra, se inició una investigación para identificar al autor de la llamada. Tras varios días de trabajo, D’Argenio fue detenido y confesó los hechos, alegando que se ofuscó al reconocer al fiscal que lo había detenido en 2017. Sin embargo, negó tener la intención de llevar a cabo sus amenazas.
Pero las dificultades de D’Argenio no se detuvieron ahí. El lunes siguiente, el camorrista se sentó en el banquillo de la Audiencia Nacional junto a 16 miembros de su organización. Enfrentaba una posible condena de 22 años de prisión y una multa de casi tres millones de euros.
La caída de D’Argenio comenzó en 2015, cuando agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil y del Área Central de Crimen Organizado de los Mossos d’Esquadra descubrieron una organización criminal que operaba en Italia, España, Alemania, Portugal y Letonia. La organización, liderada por D’Argenio, se dedicaba a la compra de droga y su envío a Italia, así como al blanqueo de los fondos obtenidos.
El arresto de D’Argenio y su organización
En la madrugada del 5 de julio de 2017, la Guardia Civil se encargó de la detención de D’Argenio en su domicilio en Barcelona. Sin embargo, hubo una confusión en la dirección y los agentes irrumpieron en el piso equivocado. Cuando finalmente encontraron el verdadero domicilio de D’Argenio, este había huido al tejado del edificio. A pesar de la confusión, D’Argenio fue detenido poco después en la azotea del edificio.
Después de siete años de instrucción, D’Argenio y su organización enfrentan ahora un juicio en el que se les piden duras condenas. Además de liderar una organización criminal dedicada al tráfico de hachís, marihuana y cocaína, D’Argenio también es acusado de blanquear los capitales obtenidos de sus actividades ilícitas y de recurrir a la falsedad documental para llevar a cabo el blanqueo.
En la cima de la pirámide criminal se encontraba D’Argenio, seguido por su mano derecha, Guiseppe Carrano. En total, se juzga a 17 personas por actos criminales que datan de 2015, incluyendo el traslado a Italia de 385 kilos de hachís y la incautación de otros 155 kilos en una nave en Martorell.
