Escorpiones en España: Con la llegada de las altas temperaturas, comienza la aparición de escorpiones en diversas regiones de España. Aunque su mención generalmente evoca imágenes de picaduras dolorosas y potencialmente letales, los escorpiones nativos de España son menos amenazantes de lo que la mayoría de la gente podría pensar.
En España, existen siete especies de escorpiones, dispersos en la península y en los dos archipiélagos. Además de las especies autóctonas, hay al menos dos especies exóticas que han llegado desde otros ecosistemas, un fenómeno común con muchas otras especies de fauna y flora.
Las siete principales especies de escorpiones en España, según su nombre científico, son: Buthus occitanus, Buthus ibericus, Buthus montanus, Buthus elongates, Euscorpius flavicaudis, Euscorpius balearicus y Belisarius xambeui, según el listado del Ministerio para la Transición Ecológica.
El Buthus occitanus, también conocido como el alacrán o escorpión amarillo, es el más común y suele habitar en las regiones más cálidas de España.
Cada especie tiende a encontrarse en diferentes hábitats. Por ejemplo, el Euscorpius flavicaudis, o escorpión negro, con tonos amarillos en varias partes de su cuerpo, habita en zonas más húmedas y de vegetación frondosa.
Los escorpiones también existen en las Baleares y en Canarias. En Baleares, el Euscorpius balearicus vive en las áreas más rocosas y áridas de Mallorca y Menorca. En Canarias, el Centruroides gracilis se encuentra en la isla de Tenerife, pero en realidad proviene de África.
Los escorpiones son animales que no están adaptados al frío, por lo que pasan el invierno ocultos e inactivos en agujeros y debajo de rocas. Con la llegada de las temperaturas más altas, salen de su hibernación y desarrollan su actividad, principalmente al atardecer y durante la noche.
A pesar de la mala prensa que rodea a los escorpiones, las especies que habitan en España son relativamente inofensivas. El Servicio de Información Toxicológica (SIT) explica que, “dada la pequeña cantidad de veneno inyectado, rara vez sus picaduras son graves”.
Las picaduras de los escorpiones españoles causan un fuerte dolor en la zona afectada, inflamación y aparición de edemas. En algunos casos, las víctimas pueden experimentar dolores musculares, calambres o temblores. Sin embargo, estos síntomas normalmente desaparecen por completo dentro de 48 horas.
Los escorpiones inyectan su veneno a través de un aguijón ubicado en la punta de su cola. El veneno de los escorpiones es una mezcla compleja que contiene neurotoxinas y otros componentes, que afectan los canales de sodio.
En caso de sufrir una picadura, los expertos aconsejan inmovilizar la zona afectada y desinfectarla con agua y jabón o algún antiséptico.
El escorpión amarillo y el escorpión negro son las especies que presentan más potencial de picaduras en la Península. Sin embargo, según la Revista Sanitaria de Investigación, no existen motivos para preocuparse especialmente en caso de ser objeto de uno de estos ataques, pero sí es importante estar atentos a los síntomas por si fuera necesaria una atención especializada.
Por tanto, si bien los escorpiones pueden ser motivo de preocupación para algunas personas, la realidad es que los escorpiones en España son menos peligrosos de lo que se podría pensar. Con un poco de precaución y conciencia, es posible coexistir pacíficamente con estos interesantes arácnidos.
