Ilia Malinin durante una competición

Ilia Malinin, el joven prodigio del patinaje artístico de 19 años, ha hecho historia una vez más, confirmando su apodo como el «dios de los cuádruples«. Su última hazaña se produjo en los Mundiales de patinaje artístico celebrados este fin de semana en Montreal, Canadá, donde realizó un récord de seis saltos cuádruples y un cuádruple axel, un logro que sigue siendo alabado en todo el mundo.

Malinin no sólo rompió el récord de saltos cuádruples, sino que también ejecutó el axel, convirtiéndose en único patinador en la historia que lo ha conseguido en unos Mundiales. Además, se llevó su primera medalla de oro, y acumuló la máxima puntuación nunca concedida en la competición: 227,79 puntos. En comparación, su compatriota Nathan Chen ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2022 con cinco salto cuádruples, una actuación que le otorgó 218,63 puntos.

El joven patinador compartió su emoción a través de su cuenta de Instagram, donde publicó un vídeo en el que admitió que la sensación tras obtener el oro era «increíble». «No tengo palabras para describirlo… Estar atento a la próxima temporada. Tenemos muchas sorpresas», añadió Malinin.

El talentoso adolescente ya había dado indicios de su prometedor futuro cuando, a finales de 2022 y con sólo 17 años, hizo historia al realizar en dos campeonatos distintos un cuádruple axel (cuatro vueltas y media en el aire). Fue la primera vez que un patinador efectuaba esta pirueta en una competición oficial. La segunda vez que lo logró fue en el Skate America celebrado en octubre de 2022, donde Malinin también se llevó el oro.

Tras su victoria en Montreal, Malinin reconoció que la victoria suponía mucho para él. «Las últimas semanas han sido un desafío mental y físico. Incluso me planteé si podría venir o no. Fue una decisión en el último minuto, pero quería venir para ver qué podía poner en el hielo, y ahora estoy muy contento de estar aquí arriba», dijo el patinador.

La actuación de Malinin fue tan impresionante que superó por 24 puntos al japonés Kagiyama Yuma, que quedó en segundo lugar. Se espera que la carrera ascendente de Malinin continúe, y muchos ya están esperando ver qué nuevas hazañas logrará el «dios de los cuádruples» en la próxima temporada de patinaje artístico.

La proeza de Malinin en los Mundiales de patinaje artístico es un testimonio de su dedicación y habilidad excepcional. A pesar de su juventud, ha demostrado una madurez y una habilidad técnica que lo sitúan a la vanguardia de su deporte. Con su increíble actuación en Montreal, Malinin ha redefinido lo que es posible en el patinaje artístico, estableciendo nuevos estándares y emocionando a los aficionados en todo el mundo. Estamos ansiosos por ver qué nos depara el futuro para este joven y talentoso patinador.