El Mundial de Qatar 2022 ha ofrecido, entre sus múltiples sorpresas, la derrota de Alemania frente a Japón (1-2). Este hecho, digno de mención y de análisis, fue el punto de partida para una serie de reflexiones del seleccionador alemán, Hansi Flick. Un hombre que, tras este revés inesperado, se mostró más desconcertado que enfadado, tal y como se puede apreciar en el documental ‘All or nothing’ de Amazon Prime.
Flick, figura central del combinado alemán, tuvo que enfrentarse a uno de los momentos más duros de su carrera. La eliminación en la fase de grupos del Mundial fue un golpe duro, pero su actitud ante este hecho es la que nos lleva a reflexionar sobre el papel de un entrenador.
El seleccionador se dirigió a sus jugadores con una metáfora que recuerda al exseleccionador Joachim Low: «¿De qué sirve una vaca que produce 10 litros de leche al día si por la noche tumba el cubo con la cola?”. Con esta frase, Flick expresó su frustración por la falta de precisión de sus jugadores. A pesar de tener el 78% de la posesión del balón y de crear ocasiones de gol, el equipo alemán no fue capaz de materializar dichas oportunidades.
Este problema no es exclusivo de la selección alemana. El entrenador del FC Barcelona, Xavi, ha expresado en diversas ocasiones su descontento con la falta de puntería de su equipo. Sin embargo, la metáfora de la vaca y el cubo de leche parece ser una manera más poética y evocadora de transmitir el mismo mensaje.
A lo largo de la historia del fútbol, se han creado multitud de metáforas y expresiones para describir situaciones del juego. En el universo culé, por ejemplo, el regate de Romário a Alkorta es conocido como la «cola de vaca». Si Flick llegara a entrenar al Barcelona, ¿empezarían a usar esta expresión para describir los fallos de puntería de los delanteros azulgranas?
Flick es una figura respetada en el mundo del fútbol. Fue el entrenador del Bayern de Múnich que logró un histórico 2-8 contra el Barça y conquistó un sextete. Por ello, no es de extrañar que el presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, mostrara interés en él. Sin embargo, la elección del entrenador es una decisión de vital importancia que no debe tomarse a la ligera.
Es interesante mencionar que Flick estuvo presente en un partido entre el Fulham y el Brighton, equipo dirigido por Roberto de Zerbi. ¿Estaba analizando el juego de su posible competidor para el banquillo azulgrana? En cualquier caso, la situación era bastante irónica desde la perspectiva barcelonista.
De Zerbi, cuyo equipo no atraviesa su mejor momento, tiene el aval de Pep Guardiola. Sin embargo, su cláusula de 15 millones de euros supone un obstáculo para su fichaje. A pesar de que Deco afirmó que el Barça no ficharía a un entrenador con contrato en vigor, en el fútbol siempre hay margen para negociar.
Flick se encuentra actualmente sin equipo, está aprendiendo español y ha contratado como agente a Pino Zahavi, exsocio de Laporta. Todo apunta a que podría ser el próximo entrenador del Barça. Sin embargo, la decisión final recae en Laporta. Su personalidad abrumadora y su criterio serán decisivos en esta elección.
Este hecho cobra especial relevancia teniendo en cuenta la situación financiera del FC Barcelona y el creciente alarmismo sobre su gestión. En estos momentos, lo más importante es que la pelota entre en la portería. Ya no se pueden permitir más fallos, ni en el campo ni fuera de él. La «cola de la vaca» no puede seguir tumbando el «cubo de leche».
