Peleteiro, celebrando con su hija en brazos.

La atleta española Ana Peleteiro ha demostrado una vez más por qué es considerada uno de los tesoros más preciados del atletismo español. La gallega ha conseguido la primera medalla para España en el Mundial de Pista Cubierta, celebrado en Glasgow, tras lograr la tercera posición en la final de triple salto, marcando un nuevo récord de España bajo techo con una impresionante marca de 14,75 metros. Este hito no solo le ha valido la medalla de bronce, sino que también le ha asegurado un lugar en los próximos Juegos Olímpicos de París.

Peleteiro ha recorrido un largo camino desde que comenzó su carrera atlética. Sus primeros años estuvieron marcados por la irregularidad, pero todo cambió cuando comenzó a trabajar con el entrenador Iván Pedroso en Guadalajara. Bajo su tutela, Peleteiro se transformó completamente, y desde entonces ha sido una de las figuras más destacadas del atletismo español.

Su última actuación en Glasgow ha sido especialmente significativa, ya que marca su regreso a la competición de alto nivel después de un paréntesis de catorce meses durante los cuales se convirtió en madre. Su hija Lúa nació hace catorce meses, fruto de su relación con el también triplista Benjamin Compaoré. Durante este tiempo, Peleteiro ha trabajado duro para volver a su mejor forma, y su rendimiento en Glasgow ha demostrado que su esfuerzo ha dado frutos.

En la final de triple salto, Peleteiro realizó una actuación impresionante. En su segundo intento, saltó 14,67 metros, superando su propia mejor marca del año. Pero no se detuvo allí, y en su quinto intento logró un salto de 14,75 metros, la segunda mejor marca de su vida, solo superada por los 14,87 metros que logró en los Juegos Olímpicos.

A pesar de su excelente actuación, Peleteiro tuvo que conformarse con la medalla de bronce, ya que las atletas Leyanis Pérez, de Cuba, y Thea Lafond, de Dominica, lograron marcas aún mejores. Pérez conquistó la plata con una marca de 14,90 metros, mientras que Lafond se llevó el oro con un impresionante salto de 15,01 metros.

Además de su medalla y su récord, Peleteiro ha dejado claro que sigue siendo una de las mejores saltadoras de triple salto del mundo. El hecho de que haya logrado este nivel de rendimiento apenas catorce meses después de dar a luz es un testimonio de su extraordinaria dedicación y compromiso con su deporte.

Después de la competición, Peleteiro no dudó en responder a aquellos que habían dudado de su capacidad para volver a competir al más alto nivel después de su maternidad. Con su característica franqueza, declaró: «Sabemos los objetivos este año, pero las oportunidades se pintan calvas y hay que aprovecharlas. Sé lo que soy, lo que valgo y trabajo posiblemente más que nadie, al menos desde mi percepción. Me esfuerzo a lo máximo. Nada se regala en la vida y esto es el resultado de mucho esfuerzo. Me retiraron hace catorce meses, incluso más, pero la Peleteiro está de vuelta«.

Peleteiro también habló sobre sus objetivos para el futuro. A pesar de su éxito en Glasgow, tiene claro que todavía tiene margen de mejora. «Mi objetivo es estar cerca de los quince metros, objetivo a cumplir este verano«, afirmó. Además, expresó su deseo de competir en los Juegos Olímpicos de París y en el Campeonato Europeo de Roma, donde aspira a conquistar el oro.

En Glasgow, Peleteiro compitió con un dorsal en el que se leía ‘Peleteiro-Compaoré’, en homenaje a su marido y a su familia política, a la que agradeció su ayuda para conciliar su vida familiar con su carrera deportiva. También dedicó unas palabras a otras atletas madres que han sido un ejemplo para ella, y dejó claro que, a pesar de los desafíos, su carrera está lejos de terminar: «Queda mucho Peleteiro«.