La Justicia europea avala la macrodemanda de Adicae contra más de 100 bancos por las cláusulas suelo

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha aprobado una acción colectiva presentada por la asociación de consumidores Adicae contra más de 100 bancos en España por la utilización de las denominadas cláusulas suelo en contratos de hipoteca. La decisión marca un hito en la lucha por la justicia para los más de 800 consumidores afectados que se unieron a esta demanda colectiva.

Las cláusulas suelo son disposiciones contenidas en las hipotecas de interés variable que establecen un límite inferior a la tasa de interés que se aplica a los préstamos, independientemente de las fluctuaciones del Euribor. En la práctica, esto significa que si la cláusula suelo se establece en el 1%, pero el interés real del préstamo sería más bajo debido a una caída del Euribor, el interés del crédito no podría bajar por debajo del 1% establecido por la cláusula suelo.

El camino hacia la justicia: una batalla de una década

El caso se remonta a más de una década atrás, cuando Adicae inició una acción colectiva contra 101 entidades financieras que operaban en España. A raíz de la consolidación bancaria, el número de bancos demandados se ha reducido ahora a un poco más de 40.

La asociación de consumidores busca que estas entidades cesen en el uso de las cláusulas suelo y que se devuelvan las cantidades pagadas en aplicación de estas cláusulas. Adicae ya había obtenido la victoria en dos instancias en España antes de que el caso llegara al Tribunal Supremo español, que solicitó a la justicia europea aclarar si la transparencia de las cláusulas suelo puede ser evaluada en el marco de una acción colectiva.

El TJUE, en su reciente fallo, ha confirmado que no hay impedimento para evaluar la transparencia de estas cláusulas en una acción colectiva. Este fallo significa que el Tribunal Supremo español deberá ahora emitir su sentencia final, que deberá estar en línea con la jurisprudencia europea en materia de falta de transparencia en la comercialización de las cláusulas suelo.

El TJUE también señaló que ninguna disposición de la directiva indica que el control judicial de transparencia queda excluido en el marco de una acción colectiva. Al contrario, este control debe adaptarse a las particularidades de las acciones colectivas y centrarse en las prácticas contractuales y precontractuales estándar de las entidades con respecto al consumidor medio.

El tribunal europeo también hizo hincapié en que se cumplían los requisitos para juzgar conjuntamente las cláusulas suelo. Por un lado, la acción se dirige contra entidades del mismo sector económico. Las dificultades organizativas planteadas por la complejidad del caso –debida al gran número de entidades y consumidores involucrados– no pueden menoscabar la efectividad de los derechos reconocidos por la Directiva a los consumidores.

En cuanto al segundo requisito, el TJUE indicó que también se cumple. Las cláusulas suelo en cuestión parecen similares, y el hecho de que los contratos en los que estas figuran hayan sido celebrados en momentos diferentes o bajo diferentes regímenes normativos no permite excluir esta similitud.

El TJUE también destacó que, dada la diversidad de los consumidores presentes en la macrodemanda, se debería recurrir a la figura del consumidor medio, sin entrar a valorar cada caso individualmente.

Adicae ha mostrado su satisfacción por la decisión del TJUE, que ha reafirmado que los tribunales deben realizar un control de transparencia en las cláusulas suelo, incluso cuando se trata de una acción colectiva con miles de afectados y varias entidades financieras implicadas. La asociación señala que esto significa que todos los afectados deben ser compensados desde el primer momento en que se les empezó a cobrar de manera indebida.

Asufin, otra asociación de consumidores, también ha celebrado el fallo de la Justicia europea, considerando que ampara la defensa colectiva de las cláusulas no transparentes de los contratos, abriendo la puerta a litigios en masa contra bancos, compañías financieras e incluso grandes empresas tecnológicas.