Robo y Destrucción en la Capilla de la Virgen de las Angustias: Escenario de Sacrilegio y Vandalismo
El miércoles pasado, a mediodía, una escena de vandalismo y sacrilegio se desarrolló en la capilla de la Virgen de las Angustias de la parroquia de Santo Domingo de Arévalo. El lampadario electrónico, donde los fieles realizan sus ofrendas mediante el encendido de velas a la patrona de la villa morañega, fue destrozado y saqueado. Estos hechos han sido denunciados por la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias, propietaria del lampadario, ante el cuartel de la Guardia Civil.
El objetivo de los delincuentes, que se cree podrían ser más de uno, era claramente el dinero de la hucha del lampadario. La hucha fue forzada y, al estar reforzada debido a un intento de robo anterior, los delincuentes optaron por destrozar el lampadario para llevársela. Se estima que los daños ocasionados ascienden a 3.000 euros, ya que el lampadario ha quedado inutilizable y necesita ser reemplazado para que los fieles puedan continuar con sus ofrendas de velas a la Virgen.
El Impacto en la Comunidad y las Consecuencias del Robo
La Cofradía aclaró que el lampadario no tenía valor artístico o histórico. Era un modelo moderno, electrónico, adquirido hace tres o cuatro años. La hucha había sido vaciada apenas dos días antes del incidente, por lo que los delincuentes se llevaron menos dinero del que esperaban.
Más allá de la pérdida material, lo más desolador para la Cofradía y los fieles es el evidente desprecio y falta de respeto que este acto representa. Gran parte del dinero recaudado en la hucha se destina a obras sociales, por lo que este robo no solo afecta al patrimonio de la parroquia, sino también a los beneficiarios de dichas obras.
La Cofradía ya ha iniciado las gestiones para adquirir un nuevo lampadario. Además, se está considerando la posibilidad de que la parroquia de Santo Domingo permanezca cerrada a mediodía, a pesar de las numerosas visitas que recibe a lo largo del día. Hasta la fecha, el templo se mantenía abierto durante todo el día, y fue precisamente durante este intervalo de tiempo, entre las 14.30 y las 15.25 horas del miércoles pasado, cuando se produjo el robo con las puertas del templo abiertas.
Este incidente ha sacudido a la comunidad de la parroquia de Santo Domingo y ha dejado a sus fieles en un estado de conmoción y tristeza. El robo y la destrucción de un objeto tan significativo ha servido como un cruel recordatorio de la falta de respeto que algunos individuos tienen por los lugares sagrados y lo que representan.
Mientras tanto, la investigación de la Guardia Civil continúa y la comunidad espera que los responsables de este despreciable acto sean llevados ante la justicia. La parroquia de Santo Domingo, a pesar de este golpe, sigue adelante, demostrando una vez más la resistencia y la fuerza de su fe.
