La meteoróloga Isabel Moreno, autora de 'Cambio climático para principiantes' (Ediciones B).

El calentamiento sin precedentes de los océanos tiene un impacto significativo en el clima terrestre y en los fenómenos meteorológicos que se producen en tierra firme, según explicó la meteoróloga Isabel Moreno, conocida por programas como ‘Aquí la Tierra’ de Televisión Española. La temperatura de las aguas ha estado marcando valores récord en los últimos tiempos, especialmente en el Atlántico Norte, donde ha estado en constante aumento durante más de un año.

El calentamiento de las aguas del océano tiene implicaciones para el clima terrestre. Un aumento del calor en las aguas puede provocar que algunos fenómenos meteorológicos sean cada vez más extremos. Los océanos por sí mismos no son los que causan las tormentas, pero sí son uno de los elementos que puede ‘inyectarles’ más energía. Unas aguas más calientes aportan más combustible para que si surge una tormenta sea más extrema que de costumbre.

La creciente temperatura del mar puede o no augurar lluvias más torrenciales en España. Esto depende de una combinación de factores. Si se dan las condiciones atmosféricas para la formación de una tormenta o una borrasca y, además, las aguas están más calientes de lo normal, la mezcla de ambos puede aumentar la concentración de vapor de agua en la atmósfera. Esto, a su vez, puede aumentar el volumen o la cantidad de agua que cae durante ese episodio, así como la violencia en sí de las precipitaciones.

Esto no es una hipótesis, es algo que ya se ha observado. Un ejemplo sería la tormenta extrema que se vivió en septiembre de 2019, considerada una de las más devastadoras de la historia reciente de España, que causó daños en más de 1.320 millones de euros. La violencia de este temporal se explica, en gran parte, porque se formó en un momento en que el Mediterráneo estaba excepcionalmente cálido.

El calentamiento de los océanos podría terminar provocando huracanes en las costas españolas. Hasta ahora, en Europa no se han dado las condiciones para que se desarrollen y mantengan huracanes como los que vemos en las regiones tropicales del planeta. Sin embargo, debido al calentamiento de los océanos y a todos los cambios en la atmósfera provocados por la crisis climática, el panorama está cambiando mucho y ahora sí existe la posibilidad de que estos fenómenos tengan lugar en las costas españolas.

Los temporales recientes en las costas catalanas han arrasado con decenas de playas. La crisis climática favorece este tipo de fenómenos. En las costas españolas confluyen dos factores. Por un lado, que los temporales son cada vez más fuertes y, por otro lado, que el nivel del mar está subiendo. La combinación de ambos está provocando que si antes las olas se colaban hasta primera línea de mar, ahora van mucho más allá. Y sabemos que esto irá a más.

En ciudades costeras como Barcelona, el mar regula mucho nuestro clima. En verano, por ejemplo, la brisa nos da un respiro. Sin embargo, también contribuye a aumentar las temperaturas nocturnas. Esto se debe a que en las zonas costeras, el régimen de brisas provoca que durante el día el aire marino refresque la tierra caliente, pero cuando las temperaturas del mar son muy altas, este efecto se debilita, impidiendo que las noches sean tan frescas como se esperaría.

La corriente del Atlántico Norte también podría colapsar en los próximos meses, lo que tendría un impacto significativo en el clima en Europa. Sin embargo, aún no se sabe cómo sucedería esto. Moreno recomienda impulsar medidas claras para reducir emisiones y evitar que todo esto vaya a más.

Para aquellos que todavía dudan de que la crisis climática es un problema real, Moreno advierte que, les guste o no, también tendrán que hacer frente al impacto de esta crisis.