Los ríos españoles están bajo una invasión creciente de especies exóticas, que se están extendiendo a una velocidad notable. Una de las especies más recientes en hacer su aparición es el duraznillo de agua, una planta exótica que ha comenzado a colonizar el río Ebro, a medida que este fluye a través de las regiones de La Rioja, Álava y Navarra. Este hecho preocupante fue destacado en un artículo publicado en el número de marzo de la revista ‘Quercus’.
Este estudio, realizado por los biólogos César María Aguilar y Ricardo Zaldívar y el agente forestal Roberto Martínez Aguado, resalta que esta planta está expandiéndose con éxito y rapidez. Los autores del estudio hacen un llamado a las autoridades competentes para que tomen medidas inmediatas para contener su expansión, debido a los efectos perjudiciales que esta planta puede tener sobre los ecosistemas.
La denominación ‘duraznillo de agua’ se usa para referirse a varias especies del género Ludwigia, que se encuentran en el Catálogo español de Especies Exóticas Invasoras. Solo la Ludwigia palustris no se considera una especie exótica invasora (EEI). Aunque la presencia de especies exóticas de este género no es un fenómeno nuevo, hasta 2014 solo se habían registrado dos variedades de origen americano en áreas muy limitadas de humedales del litoral mediterráneo.
En 2020, un estudio publicado en el portal Life Invasaqua recopiló la distribución de Ludwigia grandiflora en España. En este estudio, la especie se limitaba al litoral catalán y valenciano, aunque se informaba de la presencia de focos reducidos en Galicia y Castilla y León.
Sin embargo, en octubre de 2020, los autores del reciente estudio identificaron una pequeña población de Ludwigia en Logroño, que cubría unos 30 metros cuadrados de la orilla del Ebro. En 2021, se detectó una nueva población de la especie unos kilómetros más abajo.
A pesar de los esfuerzos para erradicarla con la eliminación manual, la planta no ha desaparecido por completo, debido a su capacidad para enraizar bajo el agua. Los autores del estudio también han constatado que la planta ya cubre unos 85 kilómetros del río Ebro, a lo largo de los tramos de La Rioja, Álava y Navarra. Esta rápida expansión sugiere que el duraznillo de agua podría no limitarse a los tramos actuales del río.
Es importante destacar que la mayor parte del río Ebro en estas regiones forma parte de la Red Natura 2000 de la Unión Europea, una red de áreas de conservación de la biodiversidad. Los autores del estudio instan a las autoridades a actuar para minimizar la expansión del duraznillo de agua y sus efectos en el entorno natural.
La aparición de especies exóticas invasoras como el duraznillo de agua en los ríos españoles pone de manifiesto la creciente necesidad de medidas eficaces de gestión y control de estas especies. Las autoridades y la comunidad científica deben trabajar juntas para proteger la biodiversidad única de los ríos españoles y prevenir la propagación de especies invasoras que pueden alterar los delicados ecosistemas fluviales.
