Ratificada la citación de Millán y Colomo como investigados y deja sin efecto la declaración de Viedma por aforado

La sombra de la sospecha se cierne sobre dos destacados miembros del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en Jaén, a raíz de un auto dictado por el Juzgado de Instrucción nº 1 de Jaén. El exalcalde de Jaén, Julio Millán, y la concejal y diputada provincial, África Colomo, han sido citados para declarar como investigados por un presunto delito de denuncia falsa. Un tercer implicado, el secretario de Organización del PSOE-A y parlamentario andaluz, Jacinto Jesús Viedma, queda exento de la citación debido a su condición de aforado, y será el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) quien decida sobre su posible implicación en el caso.

La denuncia inicial, que ha desencadenado la citación de Millán y Colomo, fue presentada por el PSOE en la víspera de las últimas elecciones municipales. La formación política acusó a los entonces concejales del PP, Antonio Losa y Manuel Palomares, de una supuesta compra de votos. Dicha denuncia, sustentada en pantallazos de WhatsApp, será el objeto de investigación en la declaración de ambos políticos socialistas prevista para el 17 de mayo.

Conforme al auto judicial, los pantallazos cuya veracidad ha sido cuestionada fueron enviados inicialmente a Millán, quien los reenvió a Colomo, y finalmente a Viedma, quien procedió a formalizar la denuncia. La investigación se centrará en dilucidar si los acusados conocían la posible falsedad de las pruebas presentadas. En este contexto, se plantea una cuestión crucial: ¿Supo en algún momento Julio Millán Muñoz que dichos pantallazos eran falsos?. Esta pregunta se convierte en el eje sobre el que pivotará la instrucción del caso.

El Código Penal establece penas para aquellos que, a sabiendas de su falsedad o con temerario desprecio hacia la verdad, imputen a alguna persona hechos que, de ser ciertos, constituirían infracción penal. En el caso que nos ocupa, las acusaciones se realizaron ante funcionario judicial, lo que incrementa la gravedad de las posibles consecuencias para los acusados.

Un testigo clave en el caso es Miguel Ángel Torres Villa, quien en su declaración policial manifestó que advirtió a Millán sobre la posibilidad de que los pantallazos fueran falsos, y que dichos mensajes podrían tener consecuencias negativas. Tal declaración apunta a la posibilidad de que Millán actuara con temerario desprecio hacia la verdad.

Por otro lado, Millán ha reconocido que recibió los pantallazos de David Moreno González, con quien mantenía una relación personal. De hecho, durante su mandato como alcalde de Jaén, Millán medió para que una empresa contratara a Moreno González. Asimismo, se ha probado que entre los días 26 y 28 de mayo, coincidiendo con las elecciones municipales, ambos intercambiaron diversos mensajes a través de WhatsApp.

La instrucción del caso requerirá que Millán explique si comprobó la veracidad de los mensajes que le había remitido Moreno González, especialmente a la luz de las advertencias de Torres Villa. El Juzgado también intentará esclarecer qué le transmitió Millán a Colomo al trasladarle los pantallazos y qué pudo saber esta última sobre el origen y veracidad de los mismos.

En cuanto a Viedma, su declaración quedará condicionada a lo que declaren Millán y Colomo, debido a su condición de aforado ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.