El reciente anuncio de la Comisión Europea prometiendo una vía exprés para que los Estados miembros puedan otorgar ayuda a los generadores de electricidad a fin de garantizar el suministro cuando las tecnologías renovables no sean suficientes para satisfacer la demanda ha generado un cambio de paradigma. Los mecanismos de capacidad, una pieza clave para el futuro sistema eléctrico completamente renovable, que normalmente podrían tardar hasta una década para su adopción, ahora podrían implementarse en un máximo de dos meses, según las promesas de Bruselas.
La actual comisaria de Energía, Kadri Simson, declaró que mientras los Estados miembros cumplan ciertos criterios de precalificación, la Comisión Europea se compromete a acortar significativamente los procedimientos para la adopción de mecanismos de capacidad. El objetivo es que en un futuro muy cercano, estos procedimientos solo tardarán entre seis a ocho semanas. «Es necesario para que los Estados miembros garanticen que hay seguridad en el suministro del mercado eléctrico», aseguró Simson.
La necesidad de una rápida adopción de los mecanismos de capacidad
Coincidiendo con el 50º aniversario de la reunión anual de la patronal gasista española, Sedigas, se volvió a pedir la urgencia de desarrollar esta herramienta lo antes posible. Los ciclos combinados, centrales eléctricas que queman gas, se han convertido en un salvavidas del sistema eléctrico español, ya que se ponen en marcha cuando la demanda de energía se dispara o cuando falta recurso renovable, algo cada vez más común con el crecimiento de la energía solar y eólica.
La queja de las empresas gasistas es que el funcionamiento intermitente implica costes de operación y mantenimiento altos, mientras que su retribución es baja debido a que está vinculada a la producción de energía, limitada a periodos pequeños. Por ello, reclaman recibir dinero por el simple hecho de estar disponibles para garantizar que no hay peligro de apagón eléctrico.
«Es una medida urgente y necesaria para la flexibilidad del sistema eléctrico. Los ciclos combinados son imprescindibles. Para garantizar su viabilidad técnica y económica es necesario avanzar en la propuesta de tener un mercado de capacidad acorde con la Comisión Europea», afirmó el presidente de la patronal, Joan Batalla.
Los mercados de capacidad no solo son útiles para las centrales de gas, sino que pueden ser beneficiosos para cualquier tecnología gestionable, como el bombeo hidroeléctrico o las baterías.
Este tipo de servicios existen en la actual regulación europea como una herramienta de último recurso, que además necesita la autorización de la Comisión Europea como ayuda de Estado, lo que ralentiza mucho el procedimiento. Sin embargo, la reciente reforma del diseño del mercado eléctrico incorporó la posibilidad de hacerlos más «estructurales» y simplificar el proceso para su aprobación.
El cambio normativo no será inmediato, sino que podría tardar alrededor de un año, según se desprende de la hoja de ruta de la Comisión Europea. El Ejecutivo comunitario se dará de margen «hasta finales de año» para realizar un informe sobre los trámites actuales, en el que analizará el método con el que se determina el riesgo de suministro, el diseño de este tipo de mecanismos y las directrices sobre ayudas estatales.
Una vez presentado ese informe, la Comisión Europea lanzará su propuesta para agilizar la adopción de mecanismos de capacidad. Ahí definirá cómo será ese procedimiento «acelerado», que estará «sujeto a ciertas características de diseño», según Simson.
Además, Bruselas también planteará en su propuesta revisar la fórmula con la que se determina actualmente que un país tiene peligro de apagón. En este caso, sea cual sea el método elegido, tardará en implementarse entre 4 y 9 meses y para su diseño se consultará a los Estados miembros, así como a las partes interesadas, como operadores del sistema eléctrico y autoridades reguladoras nacionales.
