Vista general del edificio número 15 de la calle Cesteiros con pisos turísticos

Plan de Vigo para frenar la proliferación de viviendas turísticas

En el último trimestre de 2021, la concejala de Urbanismo e Vivenda en el Concello de Vigo, María José Caride, anunció la intención de la entidad local de limitar nuevas actuaciones de pisos turísticos, en un intento por abordar el crecimiento desenfrenado de este sector en la ciudad. Esta medida forma parte de una serie de iniciativas destinadas a reducir los precios de los alquileres, estimular la construcción de vivienda protegida y movilizar las propiedades vacías, a través de la aplicación de un recargo del 50% en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) desde 2020.

El alcalde de Vigo, Abel Caballero, adelantó que se contrataría un estudio para identificar posibles zonas tensionadas en las que se podrían topar los precios del arrendamiento.

Limitación de la vivienda de uso turístico

Siete meses y medio después, fuentes municipales anunciaron una importante novedad: con el nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM), ya se anticipa la limitación de la vivienda de uso turístico (VUT). Según el documento urbanístico, todavía pendiente de informes estatales para su aprobación definitiva y posterior entrada en vigor, el Concello de Vigo establece el uso residencial con carácter de permanencia. En consecuencia, las viviendas turísticas serán consideradas exclusivamente como actividad económica del sector terciario.

Esto implica que se limitarán los lugares en los que se podrán ubicar estas viviendas turísticas. El uso residencial se destinará a proporcionar alojamiento estable o habitual a las personas que se establecen en edificios concebidos principalmente para vivienda con carácter permanente. Por lo tanto, las viviendas de uso turístico, apartamentos y pisos turísticos se encajarán en el uso terciario hotelero.

Es importante señalar que esta medida no afectará a las propiedades que ya forman parte del circuito turístico. Sin embargo, las viviendas de uso turístico no se podrán establecer en viviendas colectivas de uso residencial a menos que garanticen entrada independiente, lo que reduciría su ubicación, en todo caso, a los bajos de estos edificios. Esta limitación supondrá un freno para el sector turístico, uno de los grandes beneficiados del auge del turismo en Vigo gracias al tirón de las luces de Navidad y las playas e islas Cíes.

Impacto en el mercado inmobiliario de Vigo

Mientras la oferta de alquiler tradicional marca nuevos mínimos cada mes, las viviendas de uso turístico crecen a pasos de gigante. Según la información recogida por el registro de empresas y actividades turísticas de la Xunta, ya son 1.761 en Vigo, casi un 67% más que hace aproximadamente un año.

Las comunidades de propietarios de Vigo ya están moviéndose para intentar contener la eclosión de las viviendas de uso turístico y los malos comportamientos que se asocian a estos en algunos casos.

Vigo es el segundo municipio gallego con más viviendas vacacionales, solo después de Sanxenxo, donde hay 2.836. Una comparación para entender la magnitud que tienen en la ciudad olívica: ya suman un millar de habitaciones más que los 75 establecimientos hoteleros registrados.

Posiciones de diferentes actores

El Sindicato de Inquilinas de Vigo-Tui-Baixo Miño vincula directamente el aumento de viviendas de uso turístico (VUT) con la subida de los precios de los alquileres, por lo que cree fundamental su restricción.

Por otro lado, la Asociación de Hoteles de Vigo (Ahosvi) también pide su limitación y lamenta la diferencia de exigencias con sus negocios.

Por último, la Asociación de Vivendas Turísticas de Galicia (Aviturga) defiende que las VUT no son el problema de acceso a la vivienda, sino las casas y los pisos vacíos, que son más de 15.000 en Vigo.

Por Daniel