Varios países de la UE plantean limitar temporalmente el asilo ante crisis migratorias como la de Ceuta

La crisis registrada en Ceuta ha reabierto el debate sobre la respuesta de la Unión Europea ante llegadas masivas de migrantes. Varios Estados miembros y el Partido Popular Europeo defienden activar mecanismos excepcionales que permitan suspender temporalmente el derecho de asilo y los procedimientos individuales en este tipo de situaciones. España, sin embargo, rechaza esta opción y reclama respaldo europeo para su sistema de rechazo en frontera.

La UE estudia mecanismos de emergencia

La política migratoria europea ha reforzado sus fronteras durante los últimos años y ha endurecido las condiciones de entrada irregular al territorio comunitario. El Pacto de Migración y Asilo, en vigor desde julio, y la directiva de retornos constituyen una «buena base», según el comisario de Migración, Magnus Brunner.

No obstante, Brunner ha reconocido durante el Consejo de Interior celebrado en Luxemburgo que episodios como el de Ceuta evidencian la necesidad de que el bloque disponga de un mecanismo de emergencia para reaccionar ante flujos migratorios masivos.

La propuesta planteada por Von der Leyen

En septiembre, durante su intervención ante el Parlamento Europeo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ya abrió la posibilidad de establecer un sistema de flexibilidad temporal y limitada en los procedimientos comunitarios. En la práctica, la medida permitiría acelerar las expulsiones y repatriaciones de quienes no tengan derecho a permanecer en Europa.

El Partido Popular Europeo ha respaldado la propuesta de la dirigente alemana y presiona para adoptar medidas extraordinarias que permitan realizar devoluciones sin tramitar solicitudes de asilo de manera individual ante supuestos considerados «ataques híbridos».

Apoyos a suspender el asilo en casos excepcionales

Varios ministros de Interior de la UE se han expresado en términos similares. El ministro griego de Migración y Asilo, Athanasios Plevris, ha defendido la creación de «reglas especiales» frente a «llegadas masivas como la de Ceuta». Entre las opciones contempladas figura la suspensión del derecho de asilo.

El ministro de Austria, Gerhard Karner, comparte esa posición. A su juicio, en «situaciones excepcionales» no corresponde analizar cada expediente «caso por caso», sino adoptar una «declaración general» ante un movimiento migratorio masivo que, según afirma, «no tiene nada que ver con el asilo».

España defiende preservar el derecho de asilo

El Gobierno español no comparte esta iniciativa y solicita a Bruselas una propuesta más enfocada en la gestión de las fronteras que en la restricción de los procedimientos de asilo. España sostiene que debe preservarse este derecho y busca el aval europeo para su procedimiento de devoluciones, aplicado únicamente en las fronteras de Ceuta y Melilla, que permite las denominadas devoluciones en caliente.

La directiva de retornos sale adelante con el voto contrario de España

Los Veintisiete aprobaron definitivamente este jueves la directiva de retornos, una norma que acelera las deportaciones y permite crear centros de detención para migrantes en países situados fuera de la UE. La iniciativa fue aprobada con un único voto en contra: el de España.

El Ejecutivo español ha advertido de que estos centros generan «serias dudas jurídicas, de relaciones exteriores y operativas». Además, ha señalado que los acontecimientos recientes de Ceuta muestran que la legislación europea carece de herramientas para garantizar retornos eficaces en circunstancias excepcionales que se alejan de la normalidad.