La vicepresidenta executiva de la CE, Margrethe Vestager, ahir a Brussel·les.

La última publicación de la Comisión Europea ha revelado que la inversión pública en la Unión Europea ha alcanzado los niveles que tenía antes de la crisis financiera. Este resurgimiento se atribuye en parte a los fondos de recuperación, pero el informe advierte que para financiar la transición ecológica y digital, los Veintisiete necesitarán una inversión pública anual de 650.000 millones de euros.

El informe sobre competitividad y mercado único insta a la UE a modernizar sus alianzas comerciales y a utilizar un arsenal más potente de herramientas de defensa comercial. Se requiere una inversión pública “mayor y más estratégica”, con instrumentos “más innovadores” que reduzcan el riesgo del sector privado y garanticen la ventaja competitiva de Europa en sectores clave.

La Comisión Europea sostiene que «En un contexto geopolítico mundial desafiante y que cambia rápidamente, el mercado único sigue siendo el activo más fuerte de la UE». Sin embargo, advierte que no es un logro estático. La salud y competitividad de las economías de la UE dependen de esfuerzos continuos para asegurar que el mercado único permanezca alineado con la realidad económica.

Se recomienda a los gobiernos mejorar y simplificar las reglas, acelerar el despliegue de energías descarbonizadas y las inversiones en infraestructuras, incluyendo redes e interconexiones transfronterizas. Para mantener el mercado europeo, que representa un 16% de las exportaciones globales, como una de las mayores potencias comerciales del mundo, se necesita una estrategia robusta.

El informe defiende que la UE utilice instrumentos de defensa comercial cuando sea necesario, promoviendo un comercio justo y abierto. La pandemia del COVID-19 y la invasión rusa de Ucrania han expuesto la vulnerabilidad del mercado único a las interrupciones de la cadena de suministro. Esto requiere acciones audaces, incluyendo medidas de reciprocidad, compras conjuntas y suministro diversificado.

La Comisión menciona la plataforma de compras conjuntas de gas y la posibilidad de utilizarla como modelo para la compra de otros productos básicos estratégicos, como el hidrógeno y materias primas críticas. La exposición a países productores, como China, ha aumentado en las últimas décadas, lo que ha incrementado el arsenal de medidas de muchos países.

El informe también aboga por seguir impulsando el despliegue del mercado de capitales, facilitar el acceso a financiación privada y particularmente a capital de riesgo, que sigue siendo “insuficiente”. También se sugiere prestar más atención a las brechas en materia de mano de obra y reducir la sobreregulación y las trabas burocráticas.

La vicepresidenta ejecutiva, Margrethe Vestager, ha valorado el informe positivamente, afirmando que «confirma los numerosos puntos fuertes competitivos de Europa y que un mercado único fuerte sigue siendo fundamental para que nuestras empresas prosperen y exploten nuevas oportunidades». Sin embargo, señaló que se necesitan más esfuerzos para impulsar las inversiones, impulsar nuestras tecnologías estratégicas y garantizar que nuestra mano de obra esté dotada de las capacidades adecuadas.

En resumen, la Comisión Europea enfatiza la necesidad de una inversión pública más estratégica y de medidas innovadoras para mantener la competitividad de la UE. Esto incluye la modernización de las alianzas comerciales, el despliegue de energías descarbonizadas y la inversión en infraestructuras.

Por Daniel