En medio de la turbulencia de la crisis energética, las fluctuaciones en los precios de la electricidad han marcado hitos históricos. Recientemente, los precios de la electricidad han experimentado un desplome histórico, registrando decenas de horas a precio cero y, por primera vez este lunes, precios negativos. Sin embargo, este acontecimiento sin precedentes en el mercado de la electricidad se verá mitigado en el recibo de luz de millones de hogares debido a la coincidencia con el incremento de los impuestos específicos que se aplican en la factura eléctrica.
Durante la crisis energética, el Gobierno redujo al mínimo todos los gravámenes que se aplican en la factura de luz con el objetivo de aliviar el impacto del aumento de los precios en las familias y las empresas. Sin embargo, a finales del año pasado, se aprobó la recuperación gradual de los niveles normales de los impuestos durante este ejercicio. Ahora, en abril, tendremos que enfrentarnos a una nueva subida de varios de los tributos eléctricos.
El IVA que se aplica al recibo de luz pasó del 10 al 21% a principios de marzo debido a la caída de los precios. Si el precio medio del mercado eléctrico cae por debajo de los 45 euros por megavatio hora, el incremento del IVA es automático. A partir del 1 de abril, también se aplicará un nuevo aumento del impuesto especial sobre la electricidad (IEE) y del impuesto sobre el valor de la producción de la energía eléctrica (IVPEE), que ya subieron en enero y se espera que vuelvan a hacerlo en julio.
El Gobierno estableció que el IEE pasó del 0,5% al 2,5% durante el primer trimestre de este año y ahora sube hasta el 3,8% hasta julio, cuando recuperará el gravamen del 5,1% habitual. En el caso del IVPEE, se levantó la suspensión en enero para empezar a aplicar un tipo del 3,5%, en abril sube hasta el 5,25% y volverá a su nivel previo a la crisis del 7% en julio.
La segunda ronda de subidas de impuestos de la luz coincide con el desplome de la cotización del mercado mayorista de la electricidad, en el que las compañías energéticas y los traders compran y venden la luz que se consumirá al día siguiente. En el último año, el número de ocasiones en que el precio de la electricidad se queda en cero euros ha aumentado notablemente, pero este lunes, el mercado diario ha registrado precios negativos por primera vez en su historia.
El mercado mayorista de la electricidad, también conocido como pool, establece precios diferentes para cada hora del día. Los precios de este lunes registraron tres horas por debajo de cero euros, con un precio de electricidad de -0,01 euros por megavatio hora (MWh), según los registros provisionales del Operador del Mercado Ibérico de la Energía (OMIE) y de Red Eléctrica de España (REE). Los precios negativos son relativamente habituales en otros mercados europeos, pero nunca se habían registrado hasta ahora en el mercado español.
El hundimiento de precios se debe a la alta producción de energías renovables, especialmente eólica e hidroeléctrica, en medio de un temporal de viento y lluvia, y a la baja demanda de electricidad en el lunes de Pascua, que es festivo en muchas comunidades autónomas. Además de las tres horas con un precio de un céntimo negativo, el mercado también registrará mañana otras diez horas a precio cero.
El mercado eléctrico establece los precios mediante un sistema marginalista, que hace que la última y más cara tecnología necesaria para cubrir la demanda marque el precio de todas las demás. Algunas tecnologías de generación denominadas inframarginales (principalmente las renovables y la nuclear) entran en muchas ocasiones, casi siempre, a precio cero. Así que cuando la producción de estas energías es suficiente para cubrir todo el consumo previsto, la cotización se queda en cero euros. Y esto es lo que ha sucedido en más de 150 ocasiones solo en lo que va de año. Los precios negativos se dan cuando algunas plantas prefieren colocar su electricidad por debajo de cero antes que quedar fuera del mercado.
En España, nunca se habían registrado hasta ahora precios negativos en el mercado diario de la electricidad, aunque sí que se habían dado en los mercados intradiarios (que sirven para ajustar la oferta y la demanda de electricidad en caso de desajustes de última hora). En los mercados europeos se permiten una horquilla de precios permitidos para ser negociados y que actualmente están fijados en un mínimo de -500 euros y un máximo de 5.000 euros, y que varían en función de si se tocan los topes (durante la crisis energética el tope máximo se ha elevado en varias ocasiones).
El levantamiento de las rebajas fiscales extraordinarias también afecta desde este lunes a la factura del gas natural. El IVA que se aplica al recibo de gas también pasa desde este 1 de abril del 10% al 21%. Un aumento del impuesto indirecto que afecta a todos los clientes de manera general, pero que tendrá un impacto total en los clientes con una tarifa del mercado libre de gas mientras que los usuarios con tarifa regulada (TUR) el efecto se verá mitigado por la rebaja que se aplica parte de su factura de manera simultánea desde este lunes.
La subida del IVA al 21% en el gas natural que entra ahora en vigor a partir de este mes de abril supondrá un encarecimiento medio de la factura de 4,12 euros al mes en el mercado libre (hasta un gasto medio de 45,54 euros mensuales), lo que representa una subida de cerca de 50 euros al año, según los cálculos de la compañía de comparación de precios Kelisto.es.
Sin embargo, el aumento del IVA se ve atenuado en el caso de los clientes con tarifa regulada de gas. Desde el 1 de abril y hasta fin de junio, la tarifa de último recurso (TUR) de gas natural individual baja un 3,05% de media en relación al precio del trimestre anterior, según la revisión que hace cada tres meses el Gobierno. Para un cliente medio TUR 1 (cocina y agua caliente sanitaria) supondrá un descenso del 0,74% en su factura anual con impuestos, mientras que para uno de la TUR 2 (cocina, agua caliente sanitaria y calefacción) representará una bajada del 2,76% en su factura anual con impuestos. Para un cliente TUR 3 (pymes) la revisión a partir de este mes de abril supondrá una caída del 3,69% en su factura anual con impuestos.
Además, desde abril también decae la medida excepcional que se ha venido aplicando desde el inicio de la crisis energética para mitigar el impacto de la escalada de precios del gas natural en los mercados minoristas de gas y electricidad, y que limitaba en un 15% el incremento del coste de materia prima incluido en la TUR. La finalización de esta subvención hará que los consumidores paguen los precios reales del gas que actualmente están recuperando niveles más normalizados tras los picos de la crisis.
