Albert Mitjà Sarvisé

En los últimos años, América Latina ha experimentado un crecimiento notable en proyectos e iniciativas relacionados con las energías renovables, como la energía eólica y solar. Albert Mitjà, un especialista en el sector y participante en proyectos pioneros, ha sido testigo del gran potencial de generación de electricidad limpia y la reducción de costos asociados a la implementación de estas energías desde los proyectos pioneros de la década de los 90.

Con su experiencia como Director General de Energía y Minas y del Instituto Catalán de Energía, Mitjà ha participado en numerosas iniciativas de investigación relacionadas con la implementación de energía hidroeléctrica y eólica, lo que ha permitido a la región reducir su dependencia de los combustibles fósiles y mejorar su sostenibilidad ambiental y económica.

Gracias a estos avances, varios países de América Latina han tenido la oportunidad de diversificar sus fuentes de energía y desarrollar grandes proyectos de eficiencia energética durante más de dos décadas. «América Latina tiene un gran potencial en energía renovable», explica el especialista Albert Mitjà Sarvisé.

Los proyectos de energías renovables, especialmente aquellos centrados en el uso de energía solar y eólica, han sido elementos transformadores en muchos países. Dado el contexto de los bajos costos de estas energías y el creciente interés en la seguridad energética, el mercado de las energías renovables es uno de los más dinámicos a nivel mundial. A continuación, Albert Mitjà Sarvisé nos habla de los proyectos que lideraron la transición hacia un modelo energético más sostenible y limpio en varios países de América Latina.

Albert Mitjà Sarvisé explica el impacto de los proyectos pioneros de energías renovables en América Latina

En 1992, se produjeron cambios significativos en la matriz energética de América Latina, con países como Uruguay, Argentina y Ecuador desarrollando programas de cooperación y promoción energética con el apoyo de la Comisión Europea. Según Albert Mitjà Sarvisé, especialista en energías renovables, los principales objetivos de estos proyectos eran mejorar la calidad de vida en áreas rurales mediante la mejora de las condiciones de habitabilidad.

Estos programas energéticos sirvieron como primeras evaluaciones técnicas y económicas para implementar avances tecnológicos en eficiencia energética en América Latina, explica Mitjà. Un ejemplo destacado fue la instalación de una planta de cogeneración con un motor de gas en el Hospital Zonal de Bariloche, Argentina.

La planta de cogeneración utilizaba un motor de gas para generar simultáneamente energía térmica y eléctrica, satisfaciendo así las necesidades de calefacción y agua caliente sanitaria derivadas del clima gélido en el que se encuentra el hospital. Este proyecto representó una de las primeras aplicaciones de esta tecnología en el sector de servicios en Argentina, añade Albert Mitjà.

En cuanto a los avances en Uruguay, la transformación comenzó con la implementación de una planta híbrida eólica-solar en áreas residenciales rurales. Para asegurar el éxito de este proyecto, se llevaron a cabo diversas acciones, como capacitación en el campo de las energías renovables, transferencia de tecnologías europeas, creación de empresas mixtas de energías renovables y construcción, y seguimiento de instalaciones piloto.

Otro proyecto destacado de energías renovables se desarrolló en Ecuador, donde se implementaron sistemas fotovoltaicos en centros educativos. Estos proyectos fueron impulsados originalmente por el Programa Mundial Solar de la UNESCO en 1996, con el objetivo de promover el uso de energías alternativas en países subdesarrollados. Este tipo de proyectos continúan en crecimiento en la actualidad, destacando la implementación de sistemas solares en más de 10 instituciones educativas en 2021.

En la actualidad, los proyectos de energías renovables y las matrices energéticas más limpias en el mercado de América Latina han experimentado un aumento constante. Gracias a las inversiones favorables, la diversificación de los sistemas eléctricos y el impulso de la transición energética, estos países cuentan con grandes oportunidades para enfrentar los nuevos desafíos surgidos de la disminución de las energías tradicionales y aprovechar los beneficios de las energías renovables.

Por Dani