Miguel Ángel Martínez, un científico eminente y valiente, está desafiando las creencias contemporáneas sobre el alcohol. A pesar de que el consenso científico ha declarado que el alcohol es perjudicial para nuestro cerebro y hígado desde la primera gota, Martínez cree que es posible que un consumo moderado de alcohol pueda ser beneficioso. Esta afirmación va en contra de la creencia dominante en el mundo de la salud, que actualmente considera que la abstención total de alcohol es la opción más saludable.
Martínez no es ajeno a la controversia. Es reconocido por sus investigaciones sobre la dieta mediterránea, que se considera el patrón oro de la nutrición debido a su capacidad para reducir el riesgo de cáncer y enfermedades cardiovasculares. Ahora, el catedrático de Salud Pública de la Universidad de Navarra y catedrático visitante en Harvard está planeando una investigación para explorar si el alcohol es realmente dañino en todas las dosis y si el consumo moderado podría ser saludable.
El estudio, llamado Unati, buscará reclutar a 10.000 voluntarios bebedores españoles de entre 50 y 75 años y seguirá sus hábitos de consumo de alcohol durante cuatro años. La mitad de los participantes recibirán el consejo de abstenerse de consumir alcohol, mientras que al resto se les aconsejará beber con moderación. El proyecto será financiado por una beca ERC de la Unión Europea, una de las ayudas científicas más prestigiosas.
Martínez es consciente de que su investigación podría enfrentarse a críticas. Sin embargo, su objetivo es responder a preguntas que aún no están claras: ¿Es el alcohol dañino en cualquier dosis? ¿Puede el consejo médico avalar un consumo moderado frente a la abstención absoluta? ¿El consumo cero es siempre lo más saludable?
A pesar de que el alcohol se relaciona con más de 200 enfermedades y la muerte de tres millones de personas cada año en el mundo, Martínez cree que el debate sobre el consumo de alcohol no está cerrado. «La recomendación a estas edades es de abstención total. Donde creo que existe un debate es si es tan dañino en los bebedores moderados que tienen más de 40 años, llevan toda su vida tomando una copa de vino en las comidas y no cometen excesos», afirma Martínez.
El estudio de Martínez podría tener implicaciones importantes para las recomendaciones de salud pública sobre el consumo de alcohol. Si el estudio demuestra que un consumo moderado de alcohol puede ser beneficioso para la salud, podría cambiar la forma en que los médicos y los profesionales de la salud aconsejan a sus pacientes sobre el consumo de alcohol.
Martínez no pretende demostrar que su propio hábito de beber una copa de vino tinto casi a diario es la opción saludable. En cambio, su objetivo es proporcionar una evidencia científica sólida que pueda ayudar a los médicos a hacer recomendaciones informadas a sus pacientes. «Yo hago el ensayo porque quiero saber y porque este debate tiene perplejos a la inmensa mayoría de los médicos, a médicos que se encuentran en sus consultas a pacientes que no son bebedores intensos, que no se emborrachan ni pierden el control, sino que les gusta tomarse una copa de vino en las comidas. Y los médicos no saben qué recomendarles», explica Martínez.
El ensayo Unati es un proyecto ambicioso que podría cambiar nuestra comprensión del impacto del alcohol en la salud. A pesar de la controversia que podría suscitar, la investigación de Martínez es un valiente intento de desafiar las creencias establecidas y buscar respuestas a preguntas que aún no están claras. Sin duda, los resultados de este estudio serán esperados con gran interés por los profesionales de la salud y el público en general.
