Christa Pike, condenada a muerte por el asesinato en primer grado de una compañera de clase en 1996, cuando tenía 19 años, ha recuperado la consciencia y la capacidad de hablar. Así lo ha confirmado este martes su equipo jurídico, después de que sobreviviera el pasado día 30 a un intento de ejecución en Tennessee mediante dos dosis letales.
Sus abogados sostienen que Pike es la única persona de la que existe constancia que haya sobrevivido a un intento de ejecución completo en Estados Unidos. También han señalado que su recuperación carece de precedentes desde el punto de vista médico, aunque han advertido de que el pronóstico de la reclusa continúa siendo incierto.
Los abogados piden conmutar la pena
Los letrados Randy Spivey y Kelly Gleason han solicitado al gobernador de Tennessee que conmute la condena de Pike por una cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
«Contra todo pronóstico, Christa Pike está consciente, puede hablar y sigue recibiendo cuidados médicos intensivos. A pesar de las graves lesiones que ha sufrido en los brazos, sigue esposada y encadenada a la cama», denunciaron los abogados en un comunicado.
Los representantes legales expresaron además su gratitud al equipo de emergencias y a los profesionales del hospital, que, según indicaron, trataron a Pike con humanidad y le proporcionaron una atención excepcional. La mujer, de 50 años, permanece ingresada y bajo atención médica crítica, esposada a la cama.
Consecuencias del intento de ejecución
Dimisión y ejecuciones suspendidas
La reclusa sobrevivió a dos dosis de pentobarbital, aparentemente letales, durante la ejecución que estaba programada. Tras el doble intento fallido, el jefe del Departamento Correccional de Tennessee, Frank Strada, dimitió pocos días después. Además, otras ejecuciones han sido suspendidas en este Estado norteamericano.
El caso ha reactivado las críticas a la gestión de las ejecuciones en Tennessee. En mayo, las autoridades tuvieron que suspender la ejecución de Tony Carruthers, condenado por el secuestro y asesinato de tres personas en 1994, después de que el médico no lograra establecer un acceso intravenoso en un procedimiento que se prolongó durante más de una hora.
Según informó la cadena WSMV, Mark Fowler, el médico que participó en el intento de ejecución de Carruthers, también supervisó el intento de ejecución de Pike.

