Trabajadores en oficinas

En el ambiente laboral actual de España, los contratos indefinidos parecen estar experimentando un alto grado de rotación. A pesar de los avances realizados en la estabilidad laboral gracias a la última reforma laboral, un informe reciente del Banco de España sugiere que aproximadamente la mitad de los trabajadores que firmen un contrato indefinido hoy serán despedidos o renunciarán antes del final de un año.

Este hallazgo subraya una realidad importante que a menudo se pasa por alto: un contrato indefinido no garantiza necesariamente un empleo permanente. Según el informe del Banco de España, «El 48% de las relaciones laborales iniciadas en marzo de 2022 con un contrato indefinido permanecían vivas un año después». Esta realidad existía antes de la reforma laboral y persiste después de su implementación.

La reforma laboral, liderada por la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y los agentes sociales, ha tenido un impacto significativo en la estabilidad laboral de aquellos con contratos temporales. Los datos del supervisor bancario indican que la mejora de las condiciones de estos trabajadores es palpable, y no se limita a un simple cambio cosmético en las estadísticas.

En términos de estabilidad laboral, una persona que firma un nuevo contrato laboral en la actualidad tiene 1,5 veces más posibilidades de conservar ese empleo un año después, en comparación con las posibilidades existentes antes de la implementación de la última reforma laboral. Sin embargo, esta mayor estabilidad se ha conseguido a costa de un ligero deterioro y una mayor rotación entre los trabajadores con contrato indefinido. La rotación en este grupo se ha duplicado en comparación con el quinquenio anterior.

La reforma laboral, acordada entre el gobierno, los empleadores y los sindicatos, ha estado en vigor de facto durante dos años, aunque se aprobó hace dos años y cuatro meses. Durante este tiempo, las estadísticas recopiladas por el INE han reflejado una disminución drástica de la temporalidad laboral, un objetivo principal de la norma diseñada por Yolanda Díaz y su ministerio.

El INE informa que la temporalidad en el sector privado ha disminuido del 26% en 2019 a menos del 14% en 2023. Este cambio sitúa a España más en línea con la media europea en términos de empleo temporal.

No obstante, las críticas a la reforma laboral sugieren que los cambios introducidos son meramente cosméticos y tienen poco efecto en la estabilidad real de los trabajadores. Sin embargo, los datos del Banco de España refutan esta afirmación. En general, la tasa de supervivencia de los contratos firmados es mayor ahora que antes de la reforma, y la tasa de rotación, es decir, la proporción de empleados que entran y salen de una empresa al cabo de un año, es menor.

La mayor longevidad de los contratos es un efecto notable de la reforma, aunque los datos del Banco de España también muestran una alta tasa de «mortalidad» de los contratos. Un contrato firmado en 2022, ya sea temporal o indefinido, tiene un 16% de posibilidades de seguir en pie un año después. Esta tasa es cinco puntos porcentuales más alta que la del periodo previo a la reforma laboral.

Al considerar solo los contratos indefinidos (excluyendo los fijos discontinuos), solo la mitad sobreviven más de un año. Es decir, la mitad de los trabajadores con contrato indefinido son despedidos o renuncian dentro de los 12 meses. Esta proporción apenas ha cambiado desde la implementación de la reforma laboral, aumentando ligeramente del 48% al 52%.

El informe del Banco de España también destaca el descenso de la rotación laboral en términos absolutos, del 1,33% en el período 2015-2019 hasta el 1,12% en 2022-2023. Sin embargo, la disminución de la rotación entre los trabajadores temporales ha sido parcialmente compensada por un aumento de la rotación entre los trabajadores con contrato indefinido.

A pesar de este aumento en las tasas de salida de los trabajadores indefinidos, la mayor estabilidad laboral de este grupo, en comparación con los trabajadores temporales, ha llevado a una reducción de la tasa de salida agregada. En definitiva, aunque la reforma laboral ha traído cambios significativos, todavía queda mucho camino por recorrer para mejorar la estabilidad y la continuidad laboral en España.

Por Daniel