Escándalo racista en Getafe: gritos de "mono" a Acuña y de "gitano" a Quique Sánchez Flores

El entrenador del Sevilla, Quique Sánchez Flores, reveló el pasado sábado que fue víctima de un insulto racial y despectivo por parte de un sector de la grada del Coliseum, quienes le llamaron «gitano». Este no fue el único insulto dirigido a los miembros del conjunto andaluz durante el encuentro. El árbitro, Jesús Villanueva Iglesias, se vio obligado a interrumpir el encuentro en el minuto 68 debido a los abusos verbales que recibió el defensa argentino, Marcos Acuña. Los aficionados, ubicados en la «zona central del campo», le gritaron «Mono, que vienes del mono», tal como consta en el acta del partido.

Quique Sánchez Flores, visiblemente conmovido por los acontecimientos, declaró: «Primero, quiero decir que estoy orgulloso de cada poro de mis venas que pueda respirar gitano. Pero una cosa es ser gitano y otra es que lo utilicen como un insulto racista. Me parece aberrante. Aquí, parte del público, porque hay parte que no, se cree que puede ir a un estadio a decir lo que quiera».

Flores continuó expresando su indignación, alegando que este tipo de comportamiento no sólo se limita a un solo estadio, sino que es un problema generalizado. «Eso pasa en todos los estadios, que se creen que pueden ir a decir lo que quieran, cuando quieran y cómo quieran. Nosotros somos trabajadores que venimos a trabajar en un espacio que es un estadio. Me parece aberrante en unos tiempos en los que se están avanzando con tantas cosas y estar aguantando esto, que nos digan cosas que se salen de cualquier mínimo espacio de convivencia», insistió.

Quique Sánchez Flores, quien dirigió al Getafe en tres etapas diferentes de su carrera, también señaló que hubo una parte de aficionados del conjunto azulón que «se pusieron en contra» de los que estaban insultándoles.

El entrenador del Sevilla también hizo una comparación con otros deportes, enfatizando la necesidad de recordar los valores del fútbol y la dirección que deberíamos tomar para mantenerlo como una actividad de ocio apasionante. «A los que pretendemos que esto siga siendo un ocio que apasione y se reúna gente con valores y con el ánimo de pasarlo bien, no podemos convertirlo en un circo que sacrifique, señalando con el dedo, a determinados jugadores», indicó.

El ex entrenador del Espanyol concluyó su reflexión con una advertencia sombría: «Al final a lo mejor le tiene que pasar a alguien muy gordo y dar un giro para que todos los mecanismos de los poderes se pongan a trabajar en esto. Es lamentable, más allá de que sea en un campo en el que hemos tenido historias muy positivas. Si entre todos no hacemos algo, no va a haber la oportunidad de que demos a las generaciones que vienen detrás un espacio como en el baloncesto, el golf o el tenis, en el que la gente va a pasarlo bien y no a insultar».

José Bordalás, entrenador del Getafe, se mostró de acuerdo con todas las afirmaciones de Quique y habló sobre los supuestos insultos a Acuña: «No he oído nada. Si el árbitro y el jugador lo han oído, es normal lo que se ha hecho. Estoy de acuerdo con que se haya activado el protocolo. Estoy en contra de cualquier cántico, aunque sea una minoría. Estoy en contra de ello. Nuestros jugadores lo han sufrido en muchos escenarios. Estoy en contra de cualquier insulto o cántico racista sea a quien sea y en el estadio que sea».

El Sevilla, mientras, condenó de forma oficial «los insultos racistas y xenófobos sufridos» por Acuña y su cuerpo técnico. El partido estuvo detenido dos minutos y medio por los insultos al defensa, una incidencia que se anunció por megafonía, siguiendo el protocolo de actuación de estos casos.