Ford Almussafes, una de las principales factorías de la industria automovilística española, ha anunciado la implementación de un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que afectará a 2.400 trabajadores, equivalente al 50% de su plantilla, durante diez días en los meses de mayo y junio. Esta decisión fue tomada tras reuniones de la comisión consultiva de la factoría, compuesta por la dirección de la compañía y los sindicatos.
La medida es resultado de los acuerdos alcanzados a principios de abril en un compromiso que implicó la dirección de Ford Europa, con sede en Colonia. Esta decisión se tomó debido a los excedentes de producción generados por la suspensión de la producción de la furgoneta Transit en la factoría de Almussafes. La última unidad de este modelo salió de la línea de montaje ayer.
El sindicato mayoritario en Ford Almussafes, la Unión General de Trabajadores (UGT), destacó que a este excedente de plantilla se suma «el problema de abastecimiento de piezas en motores, junto al menor requerimiento para el mercado norteamericano». Esta situación ha agravado la necesidad de implementar medidas de regulación de empleo.
En cuanto a las condiciones económicas, serán las mismas que en los ERTE anteriores. Los trabajadores recibirán el 80% de su salario real además del 100% de antigüedad, pagas extras y vacaciones. El objetivo de estas condiciones es minimizar el impacto económico que puede suponer la implementación del ERTE para los empleados.
La planta de motores de la factoría experimentará un cese de actividad en todas sus áreas durante 10 días, repartidos en cinco días en mayo (20,21,22, 27 y 28) y cinco jornadas en junio (3,10,11,17 y 18). Esto supondrá la interrupción de la producción de vehículos durante 4 semanas en el turno de tarde.
La factoría mantiene un ERTE que se ha extendido hasta el 19 de abril. El motivo de esta extensión es que el modelo Kuga, una de las principales líneas de producción de la factoría, no aumentará su producción debido a problemas de proveedores hasta ese día. Además, la producción de la furgoneta Transit cesará el día 17 de abril.
El futuro de la factoría está a la espera de la producción de un nuevo vehículo de pasajeros multienergía que la dirección mundial de Ford ha prometido asignar a Almussafes. Esta medida se espera que mantenga la carga de trabajo en la factoría hasta que se concrete el futuro de la electrificación.
La planta de Ford Almussafes fue seleccionada en 2022 para producir la nueva plataforma de vehículos eléctricos de Ford a partir de 2025. Esta decisión aseguraba la carga de trabajo en los próximos años y llevó a un acuerdo con UGT para que el nuevo convenio de la compañía, firmado en abril de ese año, recogiese medidas salariales y de flexibilidad condicionadas a la electrificación.
Sin embargo, la adjudicación a Ford no evitó que se tuviera que redimensionar la plantilla con un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que ha afectado a 1.124 trabajadores. Mientras no se inician las inversiones, la fábrica ha tenido que ajustar su producción debido a la reducción de ventas.
A pesar de los desafíos, los representantes de los trabajadores han enfatizado que la primera alternativa debe ser negociar un ERTE temporal para proteger a la plantilla durante dos meses, tiempo en el que calculan que podrán contar con más información sobre los volúmenes y fechas de fabricación del nuevo vehículo y la plantilla que se requerirá.
Con todo, el futuro de la factoría Ford Almussafes y sus empleados está a la espera de las decisiones de la dirección mundial y de la evolución del mercado automovilístico, especialmente en lo que respecta a la electrificación de los vehículos.
