Stefanos Tsitsipas ha vuelto a los titulares de las grandes ligas tras su brillante y dominante victoria en el Masters 1.000 de Montecarlo contra Casper Ruud (6-1, 6-3). Esto marca su primer título en 2024. El griego, con un desempeño impecable esta semana, ha logrado recuperar su territorio tras salir campeón en este mismo torneo en 2021 y 2022.
Tsitsipas ha demostrado un alto nivel de habilidad en la pista de Montecarlo, donde ha consolidado su presencia entre los grandes del tenis. Tras conquistar la Copa de Maestros en 2019, Tsitsipas se consolidó en la élite con su primer título 1.000 en 2021 contra Andrey Rublev. Repitió esta hazaña al año siguiente contra Alejandro Davidovich. Aunque fue finalista en 2023, Taylor Fritz se llevó el título, pero Tsitsipas ha logrado recuperarlo en 2024.
El último año vio un desvanecimiento en el rendimiento de Tsitsipas, pero este trofeo parece haber restaurado su confianza e ímpetu. Su semana fue excepcional, imponiéndose a Djere, Etcheverry, Zverev en octavos, Khachanov en cuartos y finalmente a Sinner en semifinales. En la final, Tsitsipas demostró una estrategia convincente, siendo valiente en cada intercambio y acumulando ganadores tras otro, llegando a la impresionante cifra de treinta en su cuenta personal.
Durante todo el partido, Tsitsipas mantuvo el liderazgo con una agresividad notable en cada punto, seguro con su revés y centrado en su estrategia. A pesar de una ligera lucha al principio del segundo set, Ruud no pudo hacerle daño suficiente para cambiar la dinámica del partido. Ruud, incapaz de encadenar tres puntos seguidos, no pudo hacer frente a la intensidad de Tsitsipas.
Ruud, quien nunca pareció sentirse cómodo en el partido, se mostró cabizbajo desde el principio y sin posibilidad de competir. A pesar de haber demostrado su habilidad para alcanzar los niveles más altos del tenis, incluso superando a Novak Djokovic en las semifinales, el noruego aún no ha logrado un título superior a un ATP 250.
Tsitsipas, por otro lado, se recupera en grande y devuelve el revés a una mano al top ten, ya que será séptimo del mundo el lunes. Sin descanso, el griego viajará a Barcelona para competir en el ATP 500 del Conde de Godó.
“Es increíble volver a las grandes finales. Ganar por tercera vez es incluso más especial que las dos primeras. Quería esta tercera corona porque me acuerdo de todo lo que he hecho por el camino para conseguirlo. Estoy feliz de que me hayan empujado para no tirar la toalla y para seguir esta estrategia de ser agresivo y jugar todos los puntos”, comentó Tsitsipas.
Este trofeo no solo marca un hito en la carrera de Tsitsipas, sino que también sirve como un recordatorio de lo lejos que ha llegado. Desde su debut en la élite del tenis hasta su reciente victoria, Tsitsipas ha demostrado ser un competidor formidable y un verdadero campeón.
