El recuerdo del Presidente Daniel Sánchez Llibre sigue resonando en las difíciles semanas de partidos en Montjuïc. La frase que marcó su mandato, «aquest partit és clau» (este partido es clave) aún resuena en los oídos de los aficionados. Sin embargo, al finalizar cada encuentro, otra declaración del presidente solía seguir: «Sin duda, la semana que viene sí que es clave y sabremos hacia dónde va el equipo». Este ciclo repetitivo, semana tras semana, temporada tras temporada, es un reflejo de la actitud cautelosa que ha caracterizado al club a lo largo de los años.
Han pasado más de dos décadas desde principios del siglo XXI y, lamentablemente, parece que el equipo ha logrado poco crecimiento. En lugar de avanzar, cada año parece ser una sorpresa. Lo que ha faltado es una constancia en la ambición. Ha faltado hambre, falta de creencia en la propia capacidad del equipo, y una obsesión por compararse con los vecinos, en lugar de centrarse en su propio juego. Al igual que estos vecinos con el Real Madrid, sin embargo, el equipo no ha tenido la misma cantidad de dinero, la misma proyección, los mismos medios públicos y los mismos títulos. Esta es una receta segura para el estancamiento.
Para los seguidores, el partido contra el Alcorcón puede parecer aburrido. Es fácil caer en la actitud arrogante de «los otros», que antes de la salida de Messi, solían decir que les «daba pereza» jugar un partido en Los Cármenes. Sin embargo, es importante recordar que estamos jugando contra un club que sólo se fundó en 1971 y que hasta el año 2000 nunca jugó en la 2ª B. El Alcorcón debutó en la segunda B en la campaña 2000-01 y su punto más alto ha sido 13 temporadas en la Segunda A. Este es el equipo contra el que nos enfrentamos. Y aunque la historia no juega, es importante que no nos dejemos engañar por las palabras de Ramis, quien dice que no ganaremos ningún partido por tres a cero y que sumar, aunque sea un punto, es positivo.
Por lo tanto, el mensaje a nuestros futbolistas es claro: creyeron en sí mismos en los últimos tres minutos del día del partido contra el Eibar. La victoria está en sus manos y en sus pies. Si pueden hacerlo, este será un partido clave que se resolverá de manera satisfactoria. La historia y el legado del equipo están en juego, y sólo ellos tienen el poder de cambiar el rumbo. Así que, aunque las palabras del pasado puedan seguir resonando, es importante recordar que el futuro está por escribirse. Y ese futuro comienza con el próximo partido.
