Sánchez carga contra las leyes de Concordia como «un atentado contra la democracia»

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha criticado nuevamente las leyes de Concordia promovidas por el Partido Popular (PP) y Vox en varias Comunidades Autónomas. Durante un acto en Alicante para honrar a las víctimas del exilio republicano durante la dictadura franquista, Sánchez calificó estas leyes como «un atentado contra la democracia».

Estas leyes de Concordia, que Sánchez tilda de «antimemoria», representan, según sus palabras, un intento de revisionismo histórico y un ataque al derecho internacional. El líder del PSOE ha vinculado la desaprobación de estas leyes con la postura de la ONU, alineándose con su estrategia de politización de la memoria histórica.

La visita de Sánchez a la Comunidad Valenciana se produce en un día en el que el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, lo ha censurado por usar el debate sobre las leyes de la memoria como una excusa para etiquetar a aquellos que no están de acuerdo con él como fascistas. Mazón ha defendido estas leyes argumentando que reconocen los derechos de todas las víctimas de la violencia política.

Mazón también aprovechó la oportunidad para instar a Sánchez a comprometerse con inversiones en infraestructuras en la región, como la ampliación del aeropuerto Alicante-Elche y su segunda pista, fondos para la dependencia y agua del trasvase Tajo-Segura.

El acto de homenaje a las víctimas del exilio republicano, que Sánchez asistió, coincidió con el 85 aniversario del éxodo de republicanos hacia el norte de África y la partida del buque Stanbrook hacia Orán, Argelia, con 2.638 personas a bordo, el 28 de marzo de 1939.

Entre los asistentes al evento estaban el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, y la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé.

Durante su discurso, Sánchez criticó las leyes de Concordia en la Comunidad Valenciana, Castilla y León y Aragón, argumentando que «la historia nunca debe ser utilizada como táctica política». A su juicio, equiparar a las víctimas con los verdugos es lo contrario a la concordia, por lo que prometió recurrir «a todos los medios del Estado de Derecho para proteger la memoria democrática y la dignidad de las víctimas del franquismo».

Sánchez también hizo referencia a la extrema derecha, argumentando que «las palabras no cambian de signo, pero su trayectoria y su significado se tergiversan, al igual que las palabras de los poetas o de los intelectuales que murieron víctimas del fascismo«.

Además de dirigirse a los familiares de aquellos alicantinos que tuvieron que abandonar España al final de la Guerra Civil, Sánchez subrayó que «el dolor nunca prescribe» y puso de relieve el «deber de recordar» a las víctimas y a los exiliados, como los del Stanbrook, un barco que, aunque estaba preparado para 24 tripulantes, logró salvar a 2.638 personas en un «enorme gesto heroico, humanitario y solidario».

También intervinieron en el acto el director de Casa Mediterráneo, Andrés Perelló, la estudiante de Historia Lorena de los Ríos, quien leyó un fragmento del texto ‘Campo de los almendros’ de Max Aub, y Eliane Ortega, en representación del exilio en el norte de África. Antonio Guill, biznieto de Víctor Ortega, que viajó en el Stanbrook, también tomó la palabra, y el acto concluyó con la canción ‘A galopar’, interpretada por Paco Ibáñez.