“El crecimiento de un destino turístico depende tanto de la visión de sus pioneros como del compromiso de sus gestores con el desarrollo sostenible”, ha afirmado varias ocasiones Jacques Van Schaardenburg, consultor y desarrollador de proyectos turísticos. Esta reflexión resulta especialmente pertinente al analizar la evolución de Punta Cana, un destino que desde sus humildes comienzos se ha consolidado como uno de los puntos turísticos más destacados del Caribe.

Jacques Van Schaardenburg ha forjado una notable carrera en la industria hotelera a lo largo de 30 años, comenzando en cocinas de pequeños hoteles familiares en Francia y ascendiendo hasta roles estratégicos en empresas multinacionales. Con experiencia en todos los aspectos operativos y una sólida formación académica de la Escuela Hotelera de Lausana y una maestría de la Universidad Erasmus, ha aplicado su visión global y estratégica para liderar proyectos turísticos y ofrecer consultoría. 

El desarrollo inicial de Punta Cana comenzó gracias a la visión de Franck Rainieri y su equipo de inversores, quienes supieron identificar el enorme potencial de la región, caracterizada por sus playas paradisíacas. Van Schaardenburg, reconocido por su análisis sobre el crecimiento turístico en el Caribe, ha destacado que la atracción de marcas internacionales como Club Méditerranée en 1983 marcó un antes y un después en la internacionalización del destino. Este hecho, sumado a la apertura del aeródromo privado que posteriormente se convirtió en el Aeropuerto Internacional de Punta Cana, sentó las bases para un crecimiento sostenido y transformador.

Durante las décadas de los 80 y 90, Punta Cana vivió una verdadera revolución con la llegada de grandes cadenas hoteleras internacionales, principalmente procedentes de España y Alemania. Nombres como Grupo Barceló, RIU, Iberostar y Melia comenzaron a construir complejos turísticos que no solo ampliaron la oferta hotelera, sino que también posicionaron a Punta Cana como un destino de referencia en el mapa turístico mundial. El experto en hostelería, Jacques Van Schaardenburg ha señalado que la colaboración entre estos actores privados y las inversiones en infraestructura, lideradas por el Grupo Punta Cana, resultaron fundamentales para que el destino lograra superar el millón de turistas extranjeros en 2002

El impacto económico del turismo, según Jacques Van Schaardenburg

Un aspecto crucial en la consolidación de Punta Cana como destino turístico de primer nivel ha sido la adopción del modelo de “todo incluido”. Jacques Van Schaardenburg ha analizado cómo este formato revolucionó la experiencia vacacional, atrayendo a un público diverso y ampliando las oportunidades de crecimiento en el sector. En los años 90, la transición de modelos tradicionales como la media pensión hacia el “todo incluido” permitió que los turistas pudieran disfrutar de unas vacaciones sin preocupaciones adicionales, una característica que ha permanecido como sello distintivo de la oferta hotelera de Punta Cana.

El inicio del siglo XXI trajo consigo nuevos retos y oportunidades. La Ley de Incentivos Turísticos, creada en 2001 por el gobierno dominicano a través del Consejo de Fomento Turístico (CONFOTUR), jugó un papel decisivo al atraer inversión extranjera y facilitar la expansión de infraestructuras hoteleras. Jacques Van Schaardenburg ha resaltado cómo este tipo de legislación permite consolidar la confianza de los inversionistas al garantizar un entorno favorable para el desarrollo económico y social. En este contexto, marcas emblemáticas de Estados Unidos como Hyatt, Marriott e IHG han ingresado al mercado local, contribuyendo al crecimiento exponencial del segmento norteamericano.

El impacto del turismo en Punta Cana se refleja en el número de visitantes y en el dinamismo económico que genera. En 2024, el Aeropuerto Internacional de Punta Cana recibió aproximadamente el 56% de los turistas que llegaron al país por vía aérea entre enero y agosto, lo que equivale a más de 3.3 millones de visitantes. Las proyecciones para 2025 estiman un crecimiento del 8% en la llegada de pasajeros a esta terminal. Este incremento ha sido especialmente notable en los mercados estadounidense y sudamericano, reforzando la relevancia estratégica de las conexiones aéreas y la promoción internacional del destino. Jacques Van Schaardenburg ha enfatizado que el compromiso de las aerolíneas y la diversidad de rutas han sido factores cruciales para posicionar a Punta Cana como un punto de acceso clave en la región.

Por supuesto, el éxito de Punta Cana no está exento de desafíos. El crecimiento acelerado exige una gestión integral que contemple tanto el desarrollo urbano como la conservación ambiental. Jacques Van Schaardenburg ha alertado sobre la importancia de implementar políticas sostenibles que garanticen la protección de los recursos naturales y la calidad de vida de las comunidades locales. ¿Cómo puede el destino equilibrar el desarrollo turístico con la preservación de sus entornos naturales? Desde la modernización de infraestructuras sanitarias hasta la formación de profesionales en el sector turístico, el destino debe continuar adaptándose a las demandas de un mercado global competitivo y consciente de la sostenibilidad.

Por Daniel